Economía

DXN inicia la construcción de su fábrica en Meknès y aspira a crear 250 empleos.

El grupo malayo DXN Holdings ha iniciado la construcción de su futura fábrica en Meknès, la cual está destinada a convertirse en una plataforma industrial regional para abastecer los mercados de África del Norte y Europa. El proyecto entra en una nueva fase con la apertura de negociaciones con las autoridades marroquíes en torno a un convenio de inversión definitiva, que deberá especificar las subvenciones e incentivos otorgados a la empresa.

Ubicada en el parque industrial Agropolis, en un terreno de 80,765 metros cuadrados, esta unidad de producción marca la primera implantación industrial del grupo en África del Norte. Se espera que genere alrededor de 250 empleos y fortalezca la presencia de Marruecos en la estrategia internacional de desarrollo de DXN.

Un convenio de inversión en negociación

Según un comunicado del grupo, DXN ha obtenido su permiso de construcción y ha comenzado los trabajos en el sitio de Meknès. Su filial Dexin Morocco había firmado previamente, el 2 de octubre, un protocolo de acuerdo con el Ministerio de Industria y Comercio, así como con el Ministerio de Inversión, Convergencia y Evaluación de Políticas Públicas.

Ahora, las discusiones se centran en la conclusión de un convenio de inversión definitiva. Este convenio debe, entre otras cosas, establecer las condiciones de las ayudas públicas y los incentivos previstos para acompañar la realización del proyecto.

El director general de DXN, Prajith Pavithran, considera esta implantación como un paso importante en el desarrollo internacional del grupo. Según él, Marruecos debería ocupar un lugar central en el abastecimiento de varios mercados, especialmente en África del Norte, Europa y el Medio Oriente.

Espinaca y ganoderma en el centro de la producción

La futura fábrica de Meknès estará dedicada a la fabricación de productos a base de espinaca y ganoderma, un hongo ampliamente utilizado en algunas tradiciones de la farmacopoeia asiática. Estas dos categorías figuran entre las principales gamas comerciales de DXN.

El sitio servirá como un polo de producción regional, complementando la unidad que el grupo ya opera en el Medio Oriente. Esta organización busca acercar las capacidades industriales a los mercados atendidos y optimizar los circuitos de abastecimiento.

Para DXN, esta instalación debería contribuir a reducir los plazos logísticos y los costos, al mismo tiempo que mejora el control de la calidad y facilita el acceso de los consumidores a los productos de la marca. Sin embargo, los efectos concretos dependerán de la expansión de la fábrica y de la implementación de sus actividades de producción.

Se esperan alrededor de 250 empleos en Meknès

Con cerca de 250 empleos anunciados, el proyecto representa una nueva perspectiva de desarrollo industrial para Meknès y su región. Su implantación en el parque industrial Agropolis se enmarca en la dinámica de desarrollo de infraestructuras destinadas a recibir actividades de producción y atraer inversores internacionales.

Más allá de los empleos directos anunciados, el inicio de la unidad también podría generar necesidades en servicios, transporte, logística y abastecimiento. La magnitud de estos efectos dependerá, en particular, de la organización industrial seleccionada y del nivel de integración local de las actividades.

La firma del convenio definitivo y el avance de la obra constituirán los próximos pasos importantes para precisar las condiciones de realización del proyecto.

DXN quiere aumentar de 14 a 21 fábricas en el mundo

La inversión en Marruecos se inscribe en una estrategia de expansión industrial más amplia. El grupo malayo prevé aumentar su red de producción de catorce a 21 fábricas para acompañar el crecimiento de sus actividades y fortalecer su presencia en varios continentes.

Para el ejercicio que concluirá el 28 de febrero de 2027, DXN ha previsto un presupuesto de inversión que puede alcanzar los 500 millones de ringgits, aproximadamente 1.2 mil millones de dirhams. Estos gastos deben, entre otras cosas, apoyar el aumento de las capacidades industriales en Malasia, Brasil, Marruecos, Perú y Bolivia.

El programa también incluye el desarrollo de plantaciones en Bolivia, Brasil y Malasia. El objetivo es asegurar el abastecimiento del grupo en materias primas y gestionar mejor las diferentes etapas de su cadena de valor, desde el cultivo hasta la comercialización.

Marruecos en la estrategia internacional del grupo

Presente en varios mercados internacionales, DXN apuesta por la integración de sus actividades y por la proximidad entre sus sitios de producción y sus clientes. La fábrica de Meknès debe contribuir a esta organización, reforzando las capacidades de producción destinadas a África del Norte y Europa.

El grupo también planea continuar su conquista de nuevos mercados o aquellos poco explotados, especialmente en África y Europa. En este contexto, Marruecos se presenta como un punto de anclaje industrial para apoyar su desarrollo regional.

El inicio de los trabajos marca un avance concreto en el proyecto, aunque varios parámetros aún quedaron por definir, incluidos las condiciones definitivas de la inversión y el calendario de puesta en marcha. A largo plazo, DXN tiene la intención de hacer de su sitio en Meknès un eslabón en su red industrial internacional, con objetivos de producción, abastecimiento y empleo.

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