Una mayoría, cuatro programas: ¿cuánto costará el compromiso?

Con 207 escaños de un total de 395, la nueva coalición cuenta con una mayoría parlamentaria cómoda. Sin embargo, transformar las promesas electorales del PAM, del PPS, de Istiqlal y del USFP en un camino presupuestario sostenible representa su primer verdadero desafío económico.
Los programas electorales presentan desde el inicio importantes divergencias en su escala. El Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM) anuncia un gasto adicional de 350 mil millones de dirhams en cinco años, es decir, 70 mil millones al año de promedio. Su esquema se basa principalmente en los 300 mil millones de ingresos que se supone que generará el crecimiento. Por su parte, el Partido del Progreso y del Socialismo (PPS) eleva la apuesta a 575 mil millones de dirhams, que prevé compensar con 622 mil millones en ingresos a través de una reforma fiscal y una actividad sostenida. En cuanto a Istiqlal y el USFP, aunque multiplican las propuestas a favor del poder adquisitivo, del empleo y de los servicios públicos, no han presentado montos globales directamente comparables.
La primera urgencia del gobierno será, por lo tanto, de orden metodológico. La coalición deberá armonizar la cuantificación de las medidas, eliminar los riesgos de dobles conteos y distinguir los compromisos realmente nuevos de los créditos ya inscritos en los presupuestos públicos.
Sin embargo, esta clarificación metodológica choca con la realidad macroeconómica. El equilibrio financiero de la futura hoja de ruta dependerá en gran medida de hipótesis de actividad optimistas. Sin embargo, la coyuntura establecerá límites estrictos. Si el Ministerio de Economía prevé un crecimiento del PIB del 4,6% en 2026 tras un 4,8% en 2025, el Banco Al-Maghrib estima un 4,4% y ya anticipa un desaceleramiento a partir de 2027. Contar con una aceleración continua de los ingresos fiscales para financiar gastos sostenibles implica, por lo tanto, un riesgo presupuestario considerable.
Además, la creación de riqueza no se traduce automáticamente en ingresos fiscales. Aunque el mercado laboral muestra signos de mejora con 279.000 empleos remunerados creados en el segundo trimestre de 2026 y una tasa de desempleo reducida al 9,5%, la economía aún conserva profundas fragilidades estructurales. El desempleo juvenil afecta aún al 27,2% de las personas de 15 a 24 años, mientras que la tasa de actividad femenina se sitúa en un nivel crítico del 18,1%, frente al 66,5% de los hombres. Sin reformas capaces de integrar a estas poblaciones en el mercado laboral, la base tributaria seguirá limitada, lo que volverá aún más incierto el financiamiento de las promesas sociales.
En definitiva, la cohesión de la mayoría dependerá de su capacidad para priorizar sus objetivos en el tiempo. Un programa gubernamental creíble deberá asociar a cada medida un costo, un recurso identificado y un calendario de ejecución preciso. Las cuatro formaciones deberán aceptar diferir o redimensionar algunas promesas. El costo del compromiso no será solo una simple ecuación contable: se medirá por la capacidad de la coalición para hacer concesiones políticas sin desnaturalizar su proyecto común.
Escrito por: Le Décrypteur



