Economía

Maersk refuerza la conexión ferroviaria entre Tánger y Casablanca.

Ante el crecimiento de los flujos portuarios en Marruecos, los operadores logísticos buscan nuevas soluciones para optimizar el transporte de mercancías. Maersk ha centrado su atención en la complementariedad entre los puertos de Tánger y Casablanca, estableciendo una conexión ferroviaria de alta frecuencia que une los dos principales polos económicos y portuarios del Reino.

El grupo danés presentó el 14 de agosto su dispositivo logístico, que ya está completamente operativo. Esta organización se basa en salidas ferroviarias regulares entre Tánger y Casablanca, con el objetivo de ofrecer a las empresas plazos de tránsito más predecibles y reducir su dependencia de un único modo de transporte.

Tánger como puerta de entrada, Casablanca como destino industrial

El esquema desarrollado por Maersk se basa en la complementariedad entre los dos grandes polos portuarios. Tánger actúa como una importante puerta de entrada marítima hacia Marruecos, gracias a su conexión con las principales rutas comerciales internacionales.

Casablanca, por su parte, concentra una parte importante de la actividad industrial y comercial del Reino. El uso del ferrocarril permite así conectar directamente la conectividad marítima internacional del norte con el principal polo económico del país.

El objetivo es, por tanto, construir una cadena logística integrada donde el transporte marítimo, ferroviario y la distribución interna funcionen de manera complementaria.

El puerto de Casablanca frente al aumento de volúmenes

Esta estrategia se implementa en un contexto de importante crecimiento del tráfico en el puerto de Casablanca. Según los datos proporcionados por Maersk, la infraestructura portuaria ha manejado 17 millones de toneladas de mercancías en el primer semestre de 2026.

En concreto, durante el mes de junio, el tráfico alcanzó las 3,53 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 32% en comparación con el año anterior. Además, el puerto representa aproximadamente el 35% del tráfico portuario nacional.

Esta concentración de volúmenes es una ventaja para Casablanca, pero también puede generar restricciones operativas. Maersk menciona episodios de congestión y una flexibilidad limitada en ciertas situaciones.

El ferrocarril para optimizar los flujos

En este contexto, la conexión ferroviaria entre Tánger y Casablanca debe permitir una mejor distribución de los flujos de mercancías. Ofrece a las empresas una alternativa frente a los envíos que dependen exclusivamente del transporte por carretera.

La regularidad de las salidas y la previsibilidad de los tiempos de tránsito deben facilitar la gestión de inventarios y la planificación de suministros.

Esta organización también podría contribuir a reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro, permitiendo a las empresas diversificar sus rutas y puntos de entrada en el mercado marroquí.

Una cadena logística que llega hasta el último kilómetro

El dispositivo de Maersk no se limita al transporte entre las dos ciudades. El grupo busca ofrecer una solución que cubra todo el trayecto de las mercancías, desde su llegada por vía marítima hasta su destino final.

Tras el transporte marítimo hacia Tánger y el transporte ferroviario hacia Casablanca, Maersk ofrece servicios de desaduanaje, almacenamiento dentro del país y entrega final por camión.

Este enfoque permite a los cargadores centralizar varias etapas de su cadena logística con un mismo interlocutor.

Según Ruben Moratinos, director de ventas de Magreb en Maersk, la conexión entre Tánger y Casablanca debe facilitar el transporte de mercancías hacia el principal centro comercial de Marruecos, ofreciendo a las empresas más oportunidades para diversificar sus cadenas de suministro.

Un corredor estratégico para la logística marroquí

Más allá de la estrategia específica de Maersk, el desarrollo de esta conexión ilustra un desafío más amplio para la competitividad logística de Marruecos. El aumento de los volúmenes portuarios requiere, de hecho, capacidades suficientes para evacuar rápidamente las mercancías hacia los diferentes polos de producción y consumo.

En esta perspectiva, el ferrocarril puede desempeñar un papel complementario al transporte por carretera y contribuir a diversificar los circuitos logísticos.

El corredor Tánger-Casablanca reúne así dos ventajas principales: la fuerte conectividad marítima internacional de Tánger y el peso económico e industrial de Casablanca.

Para Maersk, esta complementariedad debe permitir hacer las cadenas de suministro más regulares, predecibles y resilientes, mientras se contribuye a reducir la presión sobre las infraestructuras portuarias que enfrentan un aumento continuo de volúmenes.

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