La CGEM quiere reactivar la industria y la inversión privada.

La Confederación General de Empresas de Marruecos (CGEM) busca darle un nuevo impulso a la inversión privada y a la producción local. Su presidente, Mehdi Tazi, anunció la reactivación del banco de proyectos industriales y presentó varias propuestas para mejorar la financiación de las empresas, reducir las restricciones administrativas y fortalecer la competitividad de la industria marroquí.
Durante el foro «Emprendedores en movimiento», dedicado a la materialización de las prioridades económicas, el líder del empresariado marroquí hizo un llamado a una nueva etapa en el desarrollo industrial del Reino, basada en una mayor innovación, dominio tecnológico y creación de valor a nivel nacional.
Reactivación del banco de proyectos industriales
Entre los principales anuncios se encuentra la reactivación del banco de proyectos industriales, desarrollado originalmente por el ministerio de Industria durante los años 2010 y 2020. La CGEM desea reactivar esta herramienta para identificar oportunidades de inversión, conectar a los inversores y facilitar su materialización.
El objetivo es, en particular, fomentar la emergencia de nuevas actividades industriales en Marruecos y desarrollar la fabricación local de productos que aún se importan en gran medida. Este enfoque se inscribe en una estrategia destinada a fortalecer la soberanía productiva del país y ampliar la capacidad de su tejido industrial.
Mehdi Tazi considera que el sector privado debe ocupar un papel más importante en la inversión nacional. Según las estimaciones presentadas durante el foro, las empresas privadas representan aproximadamente un tercio, o incluso un poco más, de las inversiones realizadas en Marruecos.
Después de varias décadas marcadas por el desarrollo de infraestructuras públicas, la CGEM desea que las empresas aceleren sus propios proyectos y contribuyan más a la transformación económica del Reino.
Industria marroquí: apostar por la tecnología y el valor añadido
Para ilustrar los avances logrados, Mehdi Tazi recordó que el producto interno bruto de Marruecos se había cuadruplicado en veinticinco años, mientras que las exportaciones se multiplicaron por siete. También destacó la estabilidad institucional, las infraestructuras portuarias, viales y aeroportuarias, así como las inversiones realizadas en el sector energético.
Sin embargo, estos logros deben, según él, ir acompañados de un aumento en la calidad de la producción nacional. El presidente de la CGEM insta a los industriales a ir superando progresivamente los beneficios derivados únicamente de los costos de producción para desarrollar actividades que se basen más en la tecnología, las habilidades y el conocimiento marroquí.
Los sectores de la automoción y la aeronáutica ilustran esta evolución. Según las cifras presentadas durante el foro, la tasa de integración local supera el 60 % en la industria automovilística y podría alcanzar el 65 %. En la aeronáutica, se sitúa por encima del 40 % y podría acercarse al 50 %.
La CGEM desea extender esta dinámica a otras ramas industriales para aumentar la participación de los componentes y productos fabricados en Marruecos.
El costo de la energía en el centro de la competitividad
El precio de la energía es otro de los factores identificados por el empresariado. Mehdi Tazi considera que el desarrollo de energías renovables podría permitir a Marruecos alcanzar un costo de 0,50 dirham por kilovatio hora.
Un objetivo como este, si se alcanza, podría ayudar a reducir los costos energéticos de los industriales y a fortalecer la atractividad del Reino ante los inversores. La disponibilidad de energía competitiva es, de hecho, un factor importante en las decisiones de implantación y desarrollo de capacidades de producción.
La cuestión energética también está relacionada con las perspectivas de inversión en nuevos sectores, incluidos los centros de datos, cuyos requerimientos eléctricos son particularmente significativos.
Financiación de las PYMES: diversificar las fuentes de capital
La financiación de las micro, pequeñas y medianas empresas (TPME) también figura entre las prioridades defendidas por la CGEM. A pesar de los mecanismos ya establecidos, incluyendo el Fondo Mohammed VI para la inversión, Mehdi Tazi considera que las empresas deben contar con soluciones financieras más diversificadas.
Propone una mayor movilización del sector bancario, así como el desarrollo de fondos de deuda y mecanismos de capital de riesgo adaptados a las necesidades de las PYMES.
Estos instrumentos podrían permitir a las empresas financiar la modernización de sus equipos, el desarrollo de nuevas tecnologías y el aumento de sus capacidades de producción. El reto es facilitar el acceso a los capitales, especialmente para las empresas que desean dar un nuevo paso en su desarrollo.
La formación profesional constituye otro eje de esta estrategia. Para la CGEM, el aumento de la calidad de la economía marroquí requiere ampliar las oportunidades de cualificación para los jóvenes, los trabajadores experimentados y las mujeres, en todas las regiones del Reino.
Simplificar los procedimientos para acelerar las inversiones
En el ámbito administrativo, Mehdi Tazi aboga por una revisión de los procedimientos a los que se enfrentan los inversores. Propone, en particular, reemplazar, cuando la naturaleza de la actividad lo permita, ciertas autorizaciones previas por pliegos de condiciones que definan claramente las obligaciones de las empresas.
En este modelo, los operadores podrían iniciar su actividad desde que cumplan con las reglas establecidas, mientras que la administración mantendría sus facultades de control y sanción.
El presidente de la CGEM también pide una mejor regulación de las decisiones administrativas desfavorables. Considera que los rechazos insuficientemente motivados o tardíos pueden retrasar los proyectos de inversión y comprometer la creación de empleo.
Aboga así por decisiones justificadas, tomadas en plazos determinados y susceptibles de ser impugnadas según los procedimientos previstos.
Fiscalidad y aduanas: corregir los desequilibrios
Las propuestas del empresariado también abordan la fiscalidad. Mehdi Tazi reclama la restitución rápida de los montos indebidamente percibidos por la administración, en particular en lo que respecta a las retenciones en la fuente.
Según él, la retención de estos montos en las cuentas de la administración priva a las empresas de liquidez que podrían destinar a sus inversiones, funcionamiento o desarrollo.
La política aduanera es otro frente a abordar. El presidente de la CGEM desea evitar que las materias primas y los componentes importados sean sometidos a derechos de aduana superiores a los aplicados a los productos terminados correspondientes.
Una situación así, según él, puede perjudicar a los industriales que producen localmente y favorecer los productos importados. El objetivo propuesto es, por tanto, mejorar las condiciones de competencia entre los fabricantes marroquíes y los proveedores extranjeros.
Exportaciones: consolidar los mercados europeos y africanos
El desarrollo de las exportaciones sigue siendo una prioridad para las empresas marroquíes. En Europa, Mehdi Tazi anima a los operadores a consolidar sus posiciones a pesar de la evolución de las normativas y de las políticas de reindustrialización emprendidas en varios países.
La proximidad geográfica de Marruecos con la Unión Europea y las relaciones industriales ya establecidas son, según él, activos para los proveedores marroquíes que buscan reforzar su presencia en este mercado.
En África, la CGEM pretende favorecer una intensificación de los intercambios entre las economías del continente. Mehdi Tazi recordó que el comercio intraafricano representaba aproximadamente el 15 % de los intercambios del continente, frente al 57 % en Europa y cerca del 60 % en Asia.
La Zona de Libre Comercio Continental Africana (ZLECAf) se considera un impulso para desarrollar el comercio y multiplicar las oportunidades entre empresas. La participación anunciada de representantes de organizaciones empresariales de quince países africanos en el foro traduce esta voluntad de fortalecer las relaciones económicas a nivel continental.
Ferrocarril, defensa y centros de datos: nuevos motores de crecimiento
La CGEM también busca fomentar inversiones en sectores susceptibles de dar lugar a nuevas industrias.
El ferrocarril es una de las actividades mencionadas, particularmente en relación con los proyectos desarrollados en Benguerir. El desarrollo de este sector podría, según Mehdi Tazi, abrir la vía a un ecosistema industrial nacional comparable a los de la automoción y la aeronáutica.
La industria de defensa también se menciona entre los sectores a explorar, mientras que los centros de datos podrían beneficiarse de la disponibilidad de terrenos y del potencial de las energías renovables, especialmente en las regiones del sur.
La inteligencia artificial también forma parte de las tecnologías llamadas a transformar los métodos de producción, la organización del trabajo y la gestión de las empresas. Para el empresariado, estas evoluciones representan posibilidades de modernización y creación de valor, siempre que se disponga de las habilidades y las infraestructuras necesarias.
La Copa del Mundo 2030 como acelerador de inversión
Finalmente, Mehdi Tazi considera que los preparativos para la Copa del Mundo 2030 son una oportunidad para acelerar las inversiones en Marruecos. Los proyectos relacionados con el transporte, los aeropuertos, los puertos y la hotelería están bajo plazos que pueden incitar a las empresas a anticipar sus decisiones y a reforzar sus capacidades.
Más allá del evento deportivo, estas inversiones podrían contribuir a mejorar las infraestructuras y crear nuevas oportunidades para las empresas marroquíes.
A través de la reactivación del banco de proyectos industriales y sus propuestas en materia de financiación, fiscalidad y simplificación administrativa, la CGEM busca fortalecer el papel del sector privado en la economía nacional. La ambición es apoyar una industria más competitiva, más enfocada en la producción local, la innovación y las actividades de alto valor añadido.




