Reforma de urbanizaciones: el Parlamento adopta un nuevo marco jurídico con autorizaciones de hasta 15 años.

La Cámara de Consejeros aprobó por unanimidad el martes 30 de junio de 2026 el proyecto de ley n.º 34.21, que modifica y complementa la ley n.º 25.90 relativa a los urbanismos, los grupos de viviendas, las parcelaciones y las grandes operaciones de ordenación de interés general. Esta reforma marca un hito importante en la modernización del marco jurídico del urbanismo, más de 34 años después de la entrada en vigor de la ley vigente, adoptada en 1992.
Presentando el texto ante los consejeros, el Secretario de Estado encargado de la vivienda, Adib Benbrahim, subrayó que esta reforma se enmarca en la dinámica de los grandes proyectos iniciados por el Reino para mejorar el entorno de vida de los ciudadanos, reforzar la atractividad de los territorios y fomentar la inversión en los sectores del urbanismo, la construcción y la vivienda.
El responsable gubernamental recordó que el proyecto traduce las recomendaciones surgidas del Diálogo Nacional sobre el urbanismo y la vivienda. También tiene como objetivo adaptar la legislación a las profundas transformaciones urbanas, demográficas y económicas que está experimentando Marruecos, al tiempo que aborda las dificultades encontradas en la aplicación de la ley n.º 25.90 durante los últimos años.
Plazos adaptados al tamaño de los proyectos
Entre las principales innovaciones se encuentra la revisión de los plazos de validez de las autorizaciones de parcelación. A diferencia del régimen actual, el nuevo texto establece plazos variables según la superficie de los proyectos.
Los parcelamientos de menos de 20 hectáreas dispondrán de un plazo de realización de 3 años. Este plazo se ampliará a 5 años para proyectos que comprendan entre 20 y 100 hectáreas, a 7 años para aquellos de 100 a 250 hectáreas, a 10 años para operaciones de 250 a 400 hectáreas, y alcanzará un máximo de 15 años para los proyectos que superen 400 hectáreas.
El proyecto de ley también prevé la suspensión de estos plazos cuando los trabajos se interrumpan por fuerza mayor o circunstancias ajenas a la voluntad del parcelador.
Simplificación de procedimientos y mejora del entorno de vida
La reforma busca eliminar varias restricciones operativas identificadas durante la aplicación de la legislación actual, como los retrasos en la finalización de los trabajos de equipamiento y la complejidad de los procedimientos administrativos.
El texto también refuerza las obligaciones relacionadas con la creación de equipamientos y servicios públicos dentro de las parcelas para mejorar la calidad del entorno de vida y fomentar una mejor integración urbana.
Otra novedad importante es la transferencia automática al dominio público municipal de las vías, redes de agua, saneamiento y electricidad, así como de los espacios verdes no construidos, una vez que la recepción provisional de los trabajos de equipamiento se efectúe. Esta medida busca acelerar la gestión de las infraestructuras públicas y garantizar su funcionamiento en el menor tiempo posible.
Disposiciones específicas para proyectos de interés general
El proyecto también introduce un régimen particular para los parcelamientos realizados por fases, en especial aquellos impulsados por el Estado, las entidades locales o los organismos públicos en el marco de proyectos de utilidad pública, programas de reubicación de víctimas de desastres naturales o operaciones de reabsorción de vivienda precaria.
Además, el texto establece un marco jurídico claro para la reestructuración y regularización de los parcelamientos no reglamentarios, abordando así una problemática antigua que frena el desarrollo urbano.
Un motor para la inversión
Según el gobierno, esta reforma permitirá reforzar la seguridad jurídica de los inversores, simplificar los trámites administrativos, reducir los plazos de tramitación de los expedientes y estimular la inversión en el sector inmobiliario. El objetivo también es fomentar la creación de empleos, aumentar los ingresos fiscales del Estado y de las entidades locales, y acompañar el desarrollo urbano en un marco más sostenible.
Antes de su adopción definitiva por la Cámara de Consejeros, el proyecto de ley había sido aprobado por la Cámara de Representantes con
120 votos a favor
,
50 abstenciones
y
ningún voto en contra
, lo que demuestra un amplio consenso en torno a esta reforma destinada a redefinir el marco jurídico de los parcelamientos en Marruecos.




