Defensa: en Tan-Tan, Marruecos y Estados Unidos dan un nuevo paso con un primer disparo real.

La cooperación en materia de seguridad y militar entre Rabat y Washington ha alcanzado un nuevo hito con la organización, en Tan-Tan, del primer tiro real como parte de las actividades del Centro Africano de Entrenamiento y Experimentación Multidimensional, conocido con las siglas AMTEC.
El ejercicio tuvo lugar del 3 al 7 de agosto con la participación de las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos y personal militar estadounidense. Según el Comando África de EE. UU. (AFRICOM), el objetivo era poner a prueba, en un entorno operativo realista, las capacidades de ataque de precisión de largo alcance desarrolladas por un socio estadounidense de la industria de defensa.
La operación forma parte de una iniciativa estadounidense destinada a ampliar las oportunidades de pruebas militares y ofrecer a los industriales de la defensa nuevos entornos para evaluar sus tecnologías.
En el campo, los equipos marroquíes y estadounidenses establecieron una zona de prueba temporal antes de llevar a cabo una demostración de tiro real. Ingenieros y técnicos del sector de la defensa también colaboraron en las diferentes fases de la experimentación.
Los trabajos se centraron, entre otras cosas, en los sistemas de comunicación, la movilidad de ciertos componentes de la plataforma de lanzamiento, así como en la recopilación de datos meteorológicos y de objetivo. La información obtenida servirá para mejorar futuras pruebas y para apoyar el desarrollo de nuevas capacidades.
El AMTEC, futuro polo regional de innovación militar
Esta primera experimentación se da en el contexto de un acuerdo firmado semanas atrás entre Marruecos y Estados Unidos sobre la creación del AMTEC en Tan-Tan.
El memorando de entendimiento fue firmado el 13 de julio en Stuttgart por el general Mohammed Berrid, Inspector General de las Fuerzas Armadas Reales, y el general de la Fuerza Aérea de EE. UU. Dagvin Anderson, comandante del AFRICOM.
El proyecto contempla la implementación de una infraestructura multidimensional estructurada en torno a varios componentes, incluyendo una zona de entrenamiento, una academia dedicada a drones, así como un espacio dedicado a la innovación y la experimentación.
La ambición es permitir a las fuerzas armadas, a los industriales de la defensa y a los socios tecnológicos probar nuevos equipos en condiciones similares a las que se encuentran en los teatros de operaciones.
Para el coronel Zouhair El Hamdani, encargado de la coordinación del proyecto del lado marroquí, el primer tiro real representa un paso significativo en la realización de la visión que impulsa el AMTEC.
Un laboratorio para tecnologías de defensa
Más allá del ejercicio militar, la experiencia de Tan-Tan ilustra un nuevo enfoque de la cooperación entre las fuerzas armadas y la industria de defensa.
El principio consiste en acercar las necesidades operativas de los militares a las capacidades desarrolladas por las empresas tecnológicas, con el fin de reducir el tiempo necesario entre la experimentación de un sistema y su eventual integración en las capacidades operacionales.
El sistema probado durante esta demostración se basa, entre otras cosas, en un misil de crucero de largo alcance presentado como una solución que permite realizar ataques de precisión mientras se controlan los costos.
La presencia de ingenieros y técnicos especializados durante el ejercicio permitió analizar directamente el rendimiento del sistema en un entorno real e identificar los ajustes necesarios.
Marruecos como plataforma de experimentación
Para Washington, el desarrollo del AMTEC también ofrece un entorno de prueba complementario a las infraestructuras disponibles en Estados Unidos. El sitio de Tan-Tan podría en última instancia albergar ejercicios que incorporen a las fuerzas marroquíes, estadounidenses, africanas y otros socios internacionales.
El futuro centro debería ampliar progresivamente su campo de experimentación a varios dominios tecnológicos, incluyendo las capacidades de ataque a largo alcance, los sistemas autónomos, las comunicaciones inalámbricas y las tecnologías avanzadas de detección.
Esta dirección reafirma la posición de Marruecos como un socio militar clave de Estados Unidos en África y como una plataforma regional que podría albergar actividades de entrenamiento, experimentación e innovación en el ámbito de la defensa.
A través del AMTEC, Rabat y Washington buscan dar una nueva dimensión a su cooperación militar, combinando entrenamiento operativo, innovación tecnológica y desarrollo de capacidades de defensa.




