Bolivia-Marruecos: Rabat y Dajla en el centro de una nueva asociación

Bolivia anunció el miércoles 23 de septiembre en Nueva York su intención de abrir una representación diplomática en Rabat, así como una oficina comercial en Dajla. Este anuncio, oficializado en un comunicado conjunto firmado al margen de la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, marca una nueva etapa en el acercamiento entre ambos países.
El documento fue firmado por Nasser Bourita, ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes en el Exterior, y Héctor Francisco Huanca Gutiérrez, ministro boliviano de Relaciones Exteriores, al término de sus conversaciones en Nueva York.
Bolivia apoya la propuesta de autonomía de Marruecos
En su comunicado conjunto, ambos países reafirman su compromiso con el respeto a la soberanía, a la unidad territorial de los Estados y al principio de no injerencia en los asuntos internos.
Bolivia también ha tomado nota de la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007. Según el texto, esta iniciativa «puede constituir un camino para avanzar en las negociaciones hacia una solución política justa, sostenible y aceptable para las partes».
Esta posición se produce en un contexto de fortalecimiento de las relaciones diplomáticas entre Rabat y La Paz, y mientras el asunto del Sáhara marroquí sigue ocupando un lugar importante en las discusiones internacionales.
Dajla, futura puerta de entrada de productos bolivianos en África
El anuncio de la apertura de una oficina comercial boliviana en Dajla es uno de los principales elementos económicos del nuevo acuerdo. La ciudad está destinada a desempeñar un papel creciente en los intercambios comerciales con África, especialmente con el desarrollo del futuro puerto Dajla Atlántico.
En construcción desde 2021 en una superficie de 1,650 hectáreas, a aproximadamente 40 kilómetros al norte de Dajla, el proyecto representa una inversión de 12,500 millones de dirhams. Se espera que sea capaz de manejar alrededor de 2.2 millones de toneladas de mercancías y 950,000 toneladas de productos del mar durante sus primeros años de operación.
La entrega de los trabajos está prevista para finales de 2028, mientras que la puesta en funcionamiento del puerto está programada para 2029.
Para Bolivia, un país sin salida al mar desde la guerra del Pacífico, esta infraestructura podría ofrecer una nueva perspectiva para desarrollar sus intercambios comerciales con los mercados africanos.
La urea boliviana en el centro de los intercambios comerciales
La cooperación económica podría abarcar especialmente el sector de los fertilizantes. Bolivia produce urea granulada a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), la compañía pública de hidrocarburos, en su planta de amoníaco y urea de Bulo Bulo.
Entre enero y julio de 2026, las exportaciones bolivianas de urea alcanzaron 250,400 toneladas con un valor de 102.7 millones de dólares, lo que supone un crecimiento del 21% en comparación con el año anterior.
En 2024, Bolivia había exportado 507,324 toneladas de urea, de las cuales el 96% fue hacia Brasil, Argentina, Paraguay, Perú y Chile. Además, ambos países poseen producciones de fertilizantes diferentes: Bolivia está especializada en fertilizantes nitrogenados, mientras que Marruecos cuenta con una industria particularmente desarrollada en fertilizantes fosfatados. Esta complementariedad podría facilitar la exploración de nuevas vías de cooperación.
Hacia un relanzamiento del diálogo político
Rabat y La Paz también han decidido relanzar su mecanismo de consultas políticas bilaterales, creado en 1999, aunque no había celebrado ninguna nueva sesión en varios años.
Ambas partes se han comprometido a profundizar su diálogo político de alto nivel sobre la base del «pragmatismo político, el respeto mutuo, la solidaridad y los intereses recíprocos».
Se firmaron otros dos acuerdos en Nueva York. El primero prevé la eliminación de visas para los titulares de pasaportes diplomáticos, oficiales, de servicio y especiales. El segundo es un memorando de entendimiento entre las academias diplomáticas de ambos países.
Bolivia rompe relaciones con la RASD
El acercamiento entre Rabat y La Paz se produce tras una evolución importante de la posición boliviana sobre el asunto del Sáhara.
El 24 de febrero pasado, Bolivia anunció la suspensión de sus relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), así como el fin de los contactos oficiales con esta entidad.
Esta decisión ha abierto la puerta a una reanudación de las relaciones con Marruecos y al establecimiento de misiones diplomáticas residentes en ambas capitales. La agricultura, la seguridad alimentaria, los fertilizantes y la seguridad están entre los sectores identificados para reforzar la cooperación bilateral.
Esta evolución también se produce algunos meses después de la adopción, el 31 de octubre de 2025, de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Un acercamiento que va más allá del marco diplomático
El gobierno del presidente Rodrigo Paz, que asumió el cargo en noviembre de 2025, ha modificado así una postura diplomática que databa de 1982. Esta decisión, sin embargo, ha suscitado críticas internas, especialmente por parte del expresidente Evo Morales, quien la calificó de unilateral y contraria, según él, a los principios constitucionales y a la tradición diplomática de Bolivia.
Los anuncios de La Paz se producen en una secuencia diplomática marcada por varias iniciativas relacionadas con Marruecos durante la actual sesión de la Asamblea General de la ONU.
Chile, por ejemplo, firmó el 21 de septiembre términos de referencia que allanan el camino para la negociación de un acuerdo de libre comercio con Marruecos y anunció su intención de promover la cooperación económica y comercial en la región del Sáhara. Jamaica también ha expresado su apoyo a la propuesta de autonomía marroquí y ha tomado nota de la adopción de la resolución 2797.
Con la apertura anunciada de una representación diplomática en Rabat y de una oficina comercial en Dajla, Bolivia busca dar una dimensión económica concreta a su acercamiento con Marruecos y explorar nuevas oportunidades de acceso a los mercados africanos.



