Hidrógeno verde: Dakhla presenta el costo de producción más competitivo en Marruecos.

Un estudio realizado por investigadores marroquíes sitúa a Dakhla como la principal entre las cuatro ciudades estudiadas, gracias a su importante potencial solar y eólico.
Dakhla podría posicionarse como uno de los territorios más competitivos de Marruecos para albergar futuros proyectos de hidrógeno verde. Según un estudio técnico-económico y ambiental dedicado a sistemas energéticos híbridos autónomos, la ciudad presenta el coste nivelado del hidrógeno (LCOH) más bajo entre los cuatro sitios analizados, con 10,62 dólares por kilogramo.
En contraste, Tánger muestra el coste más alto, con 15,63 dólares por kilogramo, lo que representa casi un 50 % más que Dakhla. Benguérir y El Jadida se encuentran entre ambos, con resultados vinculados a sus condiciones climáticas y a la disponibilidad de sus recursos renovables.
Dakhla aprovecha su potencial solar y eólico
El estudio se centra en sistemas autónomos que combinan paneles fotovoltaicos, aerogeneradores, baterías y un electrolizador alcalino. El objetivo era determinar qué configuraciones permiten producir hidrógeno verde al mejor coste, cumpliendo con criterios estrictos de fiabilidad.
Los resultados destacan claramente el papel determinante de la localización. Dakhla presenta un potencial solar y eólico particularmente favorable, con una radiación solar relativamente estable a lo largo del año.
Esta combinación de recursos renovables constituye una ventaja significativa para la producción de hidrógeno mediante electrólisis y explica en gran medida la diferencia observada con las otras ciudades estudiadas.
Tres algoritmos para comparar configuraciones
Para optimizar el dimensionamiento de los sistemas energéticos, los investigadores utilizaron tres métodos de optimización denominados metaheurísticos: optimización por enjambres de partículas (PSO), optimización por colonias de hormigas (ACO) y el algoritmo del grupo de lobos grises (GWO).
Estas diferentes metodologías se aplicaron con el fin de reforzar la fiabilidad de los resultados. Las configuraciones estudiadas debían cumplir especialmente dos condiciones: mantener la probabilidad de pérdida de suministro eléctrico por debajo del 1 % y limitar la tasa de recorte de la producción renovable a menos del 50 %.
El sistema seleccionado se basa en un electrolizador alcalino (AWE) de 20 kW y funciona de manera totalmente autónoma, sin conexión a la red eléctrica nacional.
El costo de financiamiento juega un papel determinante
El análisis de sensibilidad realizado por los investigadores también destaca dos factores clave para la competitividad económica de los proyectos: la tasa de descuento y las características de las baterías.
La capacidad de almacenamiento, el precio de las baterías y su vida útil pueden influir considerablemente en el costo final del hidrógeno producido.
Estos resultados subrayan la importancia del costo del capital y las condiciones de financiamiento en el éxito de los futuros proyectos marroquíes de hidrógeno verde. Por lo tanto, las elecciones tecnológicas son solo una parte de la ecuación económica.
Una reducción del 94,4 % de las emisiones de CO₂
El estudio no se limitó a la dimensión económica. También evaluó el impacto ambiental de la producción de hidrógeno.
Según los resultados presentados, un kilogramo de hidrógeno producido a partir de la mezcla eléctrica marroquí actual genera 41,12 kg de CO₂. Con el sistema híbrido autónomo modelado para Dakhla, las emisiones se reducen a solo 2,27 kg de CO₂ por kilogramo de hidrógeno.
Esto representa una reducción del 94,4 % de las emisiones.
Esta diferencia muestra la importancia de producir hidrógeno a partir de fuentes renovables dedicadas, especialmente en la perspectiva de la descarbonización de sectores industriales altamente emisores.
El hidrógeno verde, un desafío estratégico para Marruecos
Para el Reino, el desarrollo del hidrógeno verde también responde a un desafío de soberanía energética. Marruecos sigue dependiendo en gran medida de las importaciones de energía, mientras que sus recursos solares y eólicos le ofrecen un potencial considerable para desarrollar una producción renovable nacional.
El país también se ha comprometido, en el marco del Acuerdo de París, a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 45,5 % para 2030.
En este contexto, la Oferta de Marruecos para el hidrógeno verde constituye uno de los principales marcos destinados a apoyar a los inversores y facilitar el desarrollo de proyectos en el Reino.
Una demanda mundial de hidrógeno aún muy carbonizada
El interés de Marruecos por este sector surge en un momento en que la demanda mundial de hidrógeno sigue creciendo. Esta ha pasado de 62,4 millones de toneladas en 2010 a cerca de 100 millones de toneladas en 2024.
Sin embargo, más del 99 % de esta producción aún se basa en procesos altamente emisores de carbono, como la reformación de vapor de metano y la gasificación de carbón. Estos procesos habrían generado aproximadamente 980 millones de toneladas de CO₂ en 2024.
Paralelamente, los anuncios de proyectos de hidrógeno bajo en carbono se han acelerado considerablemente. Entre 2020 y 2024, las inversiones mundiales anunciadas en este sector pasaron de aproximadamente 90 a 680 mil millones de dólares.
Dakhla confirma su interés a pesar de estimaciones diferentes
Los trabajos dedicados al potencial marroquí del hidrógeno verde, sin embargo, conducen a costos diferentes según las tecnologías, las hipótesis y los métodos utilizados.
Algunas investigaciones han estimado el costo del hidrógeno producido por sistemas eólicos con baterías entre 2,23 y 24,75 dólares/kg, según los sitios estudiados. Otro estudio dedicado a Dakhla, basado en una combinación fotovoltaica-eólica con electrolizador PEM, había llegado a un costo de 2,54 dólares/kg.
Otros trabajos han evaluado el costo de producción en aproximadamente 5,8 dólares/kg para un sistema fotovoltaico autónomo, mientras que un estudio regional sobre la zona MENA estimaba el potencial marroquí entre 6,2 y 6,5 dólares/kg para solar y entre 8 y 13 dólares/kg para eólico.
Estas discrepancias se explican, entre otras cosas, por las distintas hipótesis económicas, las tecnologías empleadas y los métodos de modelización utilizados.
Un enfoque integrado para guiar futuras inversiones
Los autores del nuevo estudio destacan un enfoque integrado que considera simultáneamente la producción renovable, el almacenamiento, la electrólisis y el rendimiento ambiental.
La combinación de varios algoritmos de optimización, el análisis de sensibilidad y la evaluación de incertidumbre, especialmente a través de un enfoque tipo Monte Carlo, busca reforzar la robustez de los resultados.
Al comparar cuatro ciudades marroquíes con diferentes perfiles climáticos, el estudio propone así un marco que permite evaluar de manera más objetiva los territorios susceptibles de albergar futuros proyectos.
Para Marruecos, que aspira a convertirse en un actor importante del hidrógeno bajo en carbono y a posicionarse en los mercados internacionales, la elección de los sitios de implantación podría ser tan determinante como las tecnologías utilizadas.




