Marruecos a punto de superar su objetivo de 2030 en energías renovables ya en 2028.

Junto con un ritmo sostenido, Marruecos avanza en su transición energética, con nuevas perspectivas que podrían permitirle superar más rápido de lo previsto los objetivos establecidos en el ámbito de las energías renovables. Según las últimas estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la parte de las energías renovables en la capacidad eléctrica instalada del Reino podría alcanzar 52 % para el horizonte 2028, es decir, dos años antes de la fecha inicialmente prevista.
Este progreso refleja la aceleración del desarrollo del sector eléctrico marroquí, impulsado principalmente por la multiplicación de inversiones en proyectos solares y eólicos, así como por el despliegue de nuevas capacidades de almacenamiento destinadas a acompañar el aumento de la producción renovable.
De acuerdo con los datos del programa de sistemas fotovoltaicos de la AIE, las energías renovables representaban aproximadamente 45,5 % de la capacidad eléctrica instalada en Marruecos a mediados de 2025. Así, el Reino ya ha cruzado una etapa importante hacia el logro de sus objetivos energéticos para 2030.
Es importante precisar que este porcentaje se refiere a la capacidad de producción eléctrica instalada y no significa que el 45,5 % de la electricidad efectivamente consumida en Marruecos provenga actualmente de fuentes renovables.
Una fuerte progresión de las capacidades eléctricas
La dinámica debería acelerarse aún más en los próximos años con la implementación del programa de equipamiento eléctrico para el período 2025-2030, que prevé la adición de aproximadamente 12 445 MW de capacidades de producción a nivel nacional.
Casi 80 % de estas nuevas capacidades deberían provenir de proyectos de energías renovables, confirmando su lugar central en la estrategia energética de Marruecos.
La energía solar debería representar aproximadamente 35,8 % de las capacidades programadas, mientras que la energía eólica constituirá cerca del 31,8 %. Esta distribución refleja la voluntad del Reino de diversificar sus fuentes de producción eléctrica y de aumentar la proporción de energías limpias en su mix energético.
El almacenamiento, un palanca esencial
El desarrollo de las energías renovables también va acompañado de inversiones crecientes en el almacenamiento de electricidad. Así, Marruecos planea agregar aproximadamente 1 500 MW de capacidades de almacenamiento mediante baterías.
Estas tecnologías juegan un papel estratégico para las redes eléctricas que integran una parte significativa de fuentes renovables, cuya producción varía en función de las condiciones meteorológicas. El almacenamiento permite, entre otras cosas, conservar electricidad cuando la producción es alta y restituirla cuando disminuye o cuando aumenta la demanda.
En este ámbito, los proyectos Noor Midelt 2 y Noor Midelt 3 se destacan entre las infraestructuras importantes. Cada uno debería contar con una capacidad solar de 400 MW, acompañado de un sistema de almacenamiento que podría alcanzar 602 MWh.
Más de 3 000 MW de fotovoltaica descentralizada
El auge de la energía solar en Marruecos no se limita a los grandes proyectos. La capacidad total de las instalaciones fotovoltaicas descentralizadas, fuera de las grandes centrales, superaría 3 000 MW.
Estas instalaciones abarcan, entre otros, a empresas, sistemas de bombeo de agua y usos residenciales, ilustrando la progresión de la autoproducción y el uso de energía solar a nivel local.
Sin embargo, la evaluación precisa de estas capacidades sigue siendo complicada debido a la falta de un mecanismo nacional exhaustivo que permita contabilizar y seguir todas las pequeñas y medianas instalaciones fotovoltaicas.
2028 podría marcar un sobrepaso del objetivo
Todos estos indicadores confirman la aceleración de la transformación del sistema eléctrico marroquí, respaldada por el desarrollo de proyectos solares y eólicos y por el fortalecimiento de las capacidades de almacenamiento.
Si esta dinámica continúa, la participación de las energías renovables podría alcanzar 52 % de la capacidad eléctrica instalada ya en 2028, es decir, dos años antes de la fecha inicialmente establecida.
Así, el año 2030 podría no ser solo una fecha para alcanzar el objetivo, sino una nueva etapa hacia su superación, fortaleciendo la posición de Marruecos entre los países que se comprometen a acelerar la transición energética y desarrollar fuentes de electricidad renovables.




