Marruecos–China: un acuerdo cultural en torno a Ibn Battuta firmado en el SIEL de Rabat

Se firmó un memorando de entendimiento (MoU) en Rabat para fortalecer la cooperación cultural entre el Espacio de Exhibición dedicado a la memoria de Ibn Battouta en Tánger y el Museo de Historia de los Transportes Marítimos de Quanzhou. Este acuerdo se firmó al margen del Salón Internacional de la Edición y del Libro (SIEL).
Un acuerdo para valorar el legado de Ibn Battouta
Firmado por Mohamed Ouanaya, CEO de la SAPT, y Lin Han, director del museo chino, esta colaboración tiene como objetivo promover la investigación, el estudio y la difusión de las enseñanzas derivadas de los viajes de Ibn Battouta, así como de la Ruta de la Seda.
Un puente entre dos civilizaciones
Este acuerdo tiene la ambición de fortalecer el diálogo entre las culturas marroquí y china, fomentando:
- el intercambio académico internacional,
- la colaboración cultural,
- y las iniciativas conjuntas en el ámbito del patrimonio.
Según Lin Han, esta colaboración se inscribe en una lógica de cooperación sostenible y de acercamiento entre los dos países.
Intercambios académicos y culturales fortalecidos
El MoU prevé, entre otros aspectos:
- la organización de intercambios académicos,
- la participación en eventos internacionales como el Festival de Artes China-Arabia,
- y el desarrollo de proyectos de investigación conjunta.
El objetivo es profundizar el conocimiento sobre el legado histórico y cultural relacionado con la Ruta de la Seda.
Dos instituciones al servicio de la memoria histórica
El Espacio de Exhibición de Ibn Battouta en Tánger, inaugurado en 2022, retrata los 29 años de viajes del célebre explorador marroquí del siglo XIV.
Por su parte, el museo de Quanzhou pone en luz los intercambios marítimos entre China y el mundo árabe, en particular a través de la llegada de Ibn Battouta a este puerto histórico.
El SIEL, plataforma de diálogo cultural internacional
Organizado en Rabat bajo el Alto Patrocinio de Su Majestad el Rey Mohammed VI, el SIEL reúne este año a 891 expositores de 60 países, confirmando su papel como plataforma internacional de diálogo cultural e intelectual.
Esta colaboración entre Marruecos y China ilustra la voluntad común de valorar el patrimonio histórico compartido y de fortalecer los intercambios culturales, apoyándose en el legado universal de Ibn Battouta y la riqueza de la Ruta de la Seda.




