Marruecos refuerza su apuesta por el GNL con nuevos partnerships estadounidenses.

Y Marruecos intensifica sus esfuerzos en el sector del gas natural licuado (GNL), explorando nuevas oportunidades de cooperación con empresas estadounidenses especializadas en infraestructuras gasistas. Esta dinámica forma parte de la voluntad del Reino de diversificar sus fuentes de suministro y fortalecer la seguridad energética nacional.
Se prevén encuentros el 24 de septiembre en Houston, Estados Unidos, entre funcionarios marroquíes y representantes de empresas estadounidenses que operan en el ámbito del GNL. Estos intercambios se llevarán a cabo en el marco de un evento organizado por la U.S. Trade and Development Agency (USTDA), con la participación de responsables del sector energético de Marruecos, Egipto y Jordania.
Marruecos explora soluciones estadounidenses
Los encuentros en Houston permitirán a Marruecos presentar sus necesidades y los proyectos actualmente contemplados en el sector gasista, al mismo tiempo que se examinarán las soluciones ofrecidas por las empresas estadounidenses en varios ámbitos: importación de GNL, transporte, almacenamiento, regasificación, tratamiento, así como el desarrollo de redes e infraestructuras de transporte de gas.
No obstante, esta iniciativa no implica que Marruecos haya tomado una decisión definitiva respecto al GNL estadounidense. Hasta el momento, no se ha anunciado ningún acuerdo final sobre un proveedor, volúmenes o precios. Las discusiones se centran principalmente en la exploración de las oportunidades técnicas y comerciales disponibles.
Nador West Med en el corazón de la estrategia
Esta apertura se produce mientras Marruecos trabaja en la creación de un mercado nacional integrado de gas natural licuado. El objetivo es desarrollar las infraestructuras necesarias para la recepción de cargamentos de GNL, su almacenamiento y regasificación, antes de enviarlos a las centrales eléctricas y zonas industriales.
Dentro de esta estrategia, el puerto de Nador West Med ocupa un lugar central. En abril de 2025, el Ministerio de la Transición Energética lanzó una convocatoria de manifestación de interés para la realización de una terminal de GNL en el complejo portuario, así como para el desarrollo de una red gasista destinada a conectar esta infraestructura con el gasoducto Magreb-Europa.
El sistema previsto debe permitir, entre otras cosas, abastecer las centrales de la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable (ONEE), así como varios polos industriales, especialmente en las regiones de Kénitra y Mohammedia.
Capacidad proyectada de 5 mil millones de m³ al año
La importancia de Nador West Med en la estrategia energética marroquí se ha fortalecido con la inclusión de un proyecto de terminal GNL con una capacidad anual que podría alcanzar 5 mil millones de metros cúbicos, además de otras infraestructuras relacionadas con los hidrocarburos.
La ambición es convertir gradualmente el complejo portuario en un polo integrado capaz de asegurar la recepción, el almacenamiento y la distribución de diversas fuentes de energía.
Sin embargo, el desarrollo de estas infraestructuras ha experimentado varias evoluciones. En febrero pasado, el Ministerio de la Transición Energética anunció la suspensión de la recepción de solicitudes y la apertura de ofertas relacionadas con la terminal de GNL y la red de transporte asociada, debido a nuevos parámetros y supuestos en relación con el proyecto.
Las licitaciones en cuestión se referían, entre otras cosas, a la conexión entre la terminal de gas de Nador West Med y el gasoducto Magreb-Europa, así como a la extensión de la red hacia los principales polos industriales de Kénitra y Mohammedia.
La USTDA como palanca para la preparación de proyectos
En este contexto, los encuentros programados en Houston son de particular importancia. La USTDA puede apoyar las fases preparatorias de los proyectos mediante el respaldo a estudios técnicos preliminares, la identificación de proyectos susceptibles de ser financiados, y la conexión de las autoridades públicas con empresas estadounidenses especializadas.
Esta dinámica también tiene lugar en un contexto de desarrollo de la presencia del GNL estadounidense en los mercados internacionales, con un interés creciente por las infraestructuras necesarias para su recepción, transporte y uso en la producción eléctrica y la industria.
Diversificar las fuentes de suministro
Para Marruecos, la apertura hacia las empresas estadounidenses no significa necesariamente convertir a Estados Unidos en su principal proveedor de gas. Más bien refleja la voluntad de ampliar el número de opciones disponibles y, a largo plazo, contar con mayor flexibilidad en la elección de proveedores, en función de precios, condiciones comerciales y necesidades nacionales.
El establecimiento de una red gasista nacional ofrecería, por tanto, al Reino más flexibilidad en la gestión de sus suministros. Las futuras infraestructuras podrían permitir la recepción de cargamentos provenientes de diferentes mercados antes de enviarlos a las centrales eléctricas, zonas industriales y principales centros de consumo.
Esta flexibilidad cobra una importancia creciente con el aumento de la demanda de electricidad y el desarrollo de la base industrial marroquí. También debería acompañar el auge de las energías solar y eólica, que requiere medios de producción flexibles capaces de contribuir al equilibrio de la red cuando la producción renovable disminuye.
El GNL como complemento de las energías renovables
En esta configuración, el GNL debería desempeñar un papel complementario en la mezcla energética marroquí, en lugar de sustituir a las energías renovables. El Reino busca combinar el desarrollo de capacidades solares y eólicas con infraestructuras gasistas capaces de reforzar la flexibilidad del sistema eléctrico y la seguridad de suministro.
Las próximas discusiones con las empresas estadounidenses podrían, por tanto, constituir un nuevo paso en la construcción del mercado gasista marroquí, especialmente si resultan en asociaciones técnicas, estudios avanzados o nuevas soluciones para acelerar el desarrollo de terminales y redes de transporte.
A largo plazo, la implementación de estas infraestructuras permitiría a Marruecos contar con un sistema gasista más diversificado y flexible, mientras continúa desarrollando sus inversiones en energías renovables e infraestructuras relacionadas con la transición energética.




