Economía

PLF 2027: Marruecos apuesta por 400 mil millones de dirhams en inversiones y 62 mil millones para lo social.

El proyecto de presupuesto 2027 articula el esfuerzo de inversión, el apoyo al poder adquisitivo y la inserción laboral. Con un crecimiento esperado del 3,7% y un déficit público objetivo del 3% del PIB, el desafío será conciliar la ambición económica con la sostenibilidad presupuestaria.

Marruecos tiene la intención de continuar su transformación económica sin disminuir su esfuerzo social. Presentado el 23 de octubre, el proyecto de ley de finanzas (PLF) 2027 prevé 400 mil millones de dirhams en inversión pública, mientras que 62 mil millones se destinarán a financiar los compromisos del programa gubernamental. Ambos montos responden a una misma ecuación: fortalecer las capacidades productivas del Reino mientras se ofrecen respuestas a las tensiones sobre el poder adquisitivo y el empleo.

La inversión pública en la vanguardia

Con 400 mil millones de dirhams programados, la inversión pública avanza en comparación con los 380 mil millones previstos para 2026. Las entidades y empresas públicas, incluido el Fondo Mohammed VI para la inversión, representan 251 mil millones de dirhams, frente a 124 mil millones para el presupuesto del Estado y 25 mil millones para las colectividades locales.

El esfuerzo abarca fundamentalmente los sectores de energía, agua, telecomunicaciones, vivienda e infraestructura de transporte. Debe contribuir a mejorar la competitividad del territorio y acompañar el desarrollo de actividades productivas.

No obstante, el volumen de los créditos no garantiza su rendimiento económico. La capacidad de estas inversiones para atraer capital privado, desarrollar la subcontratación local y crear empleos sostenibles dependerá de su ejecución y de sus impactos en el tejido productivo.

62 mil millones para satisfacer las expectativas sociales

La financiación de los compromisos gubernamentales constituye el segundo componente del dispositivo. Este monto cubre varias prioridades: desarrollo territorial, inserción de los jóvenes, reforma del impuesto sobre la renta y fortalecimiento de la protección social.

El desarrollo territorial integrado representa 25 mil millones de dirhams. La inserción de los jóvenes moviliza 6 mil millones, mientras que la revisión de la escala del impuesto sobre la renta totaliza 5,5 mil millones. El programa incluye también medidas a favor de los jubilados, viudas y hogares beneficiarios de asistencia social directa.

El objetivo es combinar el apoyo inmediato a los ingresos con la mejora de las perspectivas económicas. La reforma del impuesto sobre la renta debe, en particular, aliviar la carga fiscal de ciertos trabajadores, mientras que los dispositivos de inserción buscan acercar las competencias disponibles a las necesidades de las empresas.

Sin embargo, el alcance de estas medidas dependerá de sus efectos reales sobre el ingreso disponible, el acceso al empleo y las disparidades territoriales.

Un crecimiento del 3,7% bajo presión

El marco macroeconómico prevé un crecimiento del 3,7% en 2027, frente a una proyección del 4,7% para 2026. El déficit presupuestario se sitúa, por su parte, en un objetivo del 3% del PIB.

Esta trayectoria resalta la dificultad de conciliar los gastos de inversión, los compromisos sociales y el control de las finanzas públicas. La consecución de los objetivos dependerá, entre otros factores, de los ingresos fiscales, la coyuntura internacional y el rendimiento agrícola.

La presión hídrica sigue siendo determinante. Esto refuerza la necesidad de invertir en infraestructuras que aseguren el suministro de agua y en soluciones que permitan reducir la vulnerabilidad de la agricultura y las actividades industriales.

El rendimiento económico, un verdadero juez de paz

Para las empresas, el PLF 2027 abre perspectivas en infraestructura, energía, agua, logística y equipamientos colectivos. Sin embargo, los beneficios dependerán de los mercados que realmente se lancen, los plazos de ejecución y la capacidad de los operadores nacionales para participar en los proyectos.

El mismo imperativo de resultados se aplica al componente social. El apoyo al poder adquisitivo puede fortalecer el consumo, pero su impacto a largo plazo también dependerá de la creación de empleos formales, el aumento de los ingresos y el acceso a servicios esenciales.

Así, el PLF 2027 se jugará menos en los montos anunciados que en su traducción económica. Los 400 mil millones de dirhams deberán consolidar el aparato productivo, mientras que los 62 mil millones destinados a los compromisos gubernamentales deberán producir efectos tangibles sobre las condiciones de vida y la inserción laboral. El desafío es hacer converger inversión, competitividad y cohesión social sin comprometer el equilibrio de las finanzas públicas.

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