Economía

Turismo de negocios: Casablanca quiere consolidarse como hub MICE en África

Con casi 2,8 millones de pernoctaciones de negocios previstas para 2025, Casablanca cuenta con importantes ventajas para convertirse en un destino destacado del turismo MICE en África. Sin embargo, la metrópoli aún debe reforzar su oferta hotelera y sus infraestructuras especializadas para competir con hubs como Dubái e Estambul.

La primera región económica de Marruecos, Casablanca-Settat, tiene numerosos recursos para fortalecer su posición en el mercado del turismo de negocios, cuyo valor global se estima en cerca de 1.400 millones de dólares en 2025.

Gracias a su conectividad con las principales metrópolis africanas, su robusto tejido económico y su papel como puerta de entrada al continente, Casablanca posee los ingredientes necesarios para convertirse en una referencia regional en el segmento MICE (Reuniones, Incentivos, Conferencias y Exposiciones).

No obstante, a pesar de estas ventajas, la metrópoli marroquí aún lucha por explotar plenamente el potencial de este mercado, que es particularmente dinámico y rentable.

El mercado MICE continúa creciendo

Según el economista y operador turístico Saïd Tahiri, el turismo de negocios se ha convertido hoy en día en un verdadero motor de desarrollo para las destinos.

El mercado global del MICE está valorado en 1.400 millones de dólares en 2025 y se espera que registre un crecimiento anual del 7,54% hasta 2034.

Los gastos de los participantes en seminarios residenciales pueden alcanzar 240 a 300 euros por persona, lo que ilustra el potencial económico de esta clientela.

Si bien las empresas organizan menos eventos que anteriormente, ahora conceden mayor importancia a la calidad de los servicios, a la experiencia de los participantes y al valor añadido de los destinos elegidos.

Casablanca registra un fuerte crecimiento

En Marruecos, el segmento sigue estando subexplotado. Se estima que el turismo de negocios representa alrededor del 10% de los ingresos turísticos globales.

Aun así, Casablanca conserva su estatus de principal destino nacional para los desplazamientos profesionales. La metrópoli registró cerca de 2,8 millones de pernoctaciones de negocios en 2025, lo que supone un incremento del 15% respecto a 2024.

Este crecimiento confirma la atractividad de Casablanca para los viajeros de negocios, aunque la ciudad aún se encuentra lejos de los niveles de rendimiento de algunos grandes hubs internacionales especializados en congresos, ferias y eventos corporativos.

Un déficit hotelero que frena las ambiciones

Uno de los principales obstáculos radica en la oferta hotelera dedicada al MICE.

Según Saïd Tahiri, actualmente no hay ningún hotel marroquí que figure en el top 10 regional de hoteles especializados en reuniones, un ranking dominado en gran medida por destinos como Dubái e Estambul.

Esta situación revela un desfase entre la atractividad económica de Casablanca y la capacidad de su ecosistema turístico para satisfacer las exigencias de los grandes eventos internacionales.

La competitividad de un destino MICE no depende únicamente de sus infraestructuras o de su atractividad turística. También se basa en la capacidad de los hoteles y de los distintos proveedores para responder de manera rápida y eficiente a las solicitudes internacionales.

El «Bid Rate», un indicador estratégico

Entre los indicadores importantes se encuentra el «Bid Rate», que permite evaluar la capacidad de los establecimientos para responder a las licitaciones internacionales.

Para un organizador que desee, por ejemplo, reservar un volumen importante de habitaciones para un congreso, la rapidez y la calidad de las respuestas pueden influir directamente en la elección del destino.

Una respuesta tardía, incompleta o insuficientemente estructurada puede así llevar a los organizadores a priorizar otra ciudad que cuente con una red hotelera más reactiva.

Para Casablanca, mejorar esta capacidad de respuesta es un reto esencial para ganar cuota de mercado en el turismo de negocios internacional.

Las infraestructuras del Mundial 2030 como acelerador

Para Saïd Tahiri, el desarrollo de la oferta hotelera debe ser una prioridad. Casablanca debe disponer de varios establecimientos capaces de responder simultáneamente a licitaciones complejas y a eventos de gran capacidad.

Los grandes proyectos previstos en el marco de la Copa del Mundo 2030 podrían contribuir a acelerar esta transformación.

El Gran Estadio de Casablanca y el futuro Centro de Convenciones están llamados a desempeñar un papel clave en el desarrollo de una oferta MICE integrada.

El objetivo sería disponer de espacios modulares, de una conectividad digital de alto rendimiento, especialmente con 5G, y de servicios de eventos capaces de cumplir con los estándares internacionales.

Más allá de los congresos, ofrecer una experiencia marroquí

Para fortalecer su atractividad, Casablanca también debe trabajar en toda la cadena de valor del turismo de negocios.

Las empresas buscan cada vez más experiencias que combinen viajes profesionales, descubrimiento cultural, gastronomía y bienestar.

La creación de una oferta integrada podría permitir a los participantes de un congreso o seminario prolongar su estancia y descubrir las diversas facetas del destino.

En este sentido, el desarrollo de una red de agencias DMC (Companies de Gestión de Destinos) profesionales podría facilitar la concepción de ofertas que combinen reuniones, actividades culturales y experiencias turísticas.

El objetivo sería crear una experiencia específicamente marroquí, capaz de diferenciar Casablanca de sus competidores internacionales.

África, una ventaja estratégica para Casablanca

Finalmente, la metrópoli tiene una ventaja importante: su posicionamiento africano.

Según Saïd Tahiri, Casablanca reúne varias ventajas que raramente se presentan simultáneamente en una misma metrópoli africana: una importante conectividad aérea con el continente, una infraestructura bancaria y económica madura y una auténtica atractividad turística.

Esta ventaja podría ser más aprovechada por empresas y organizadores de eventos, especialmente de Europa y los países del Golfo, dos mercados particularmente activos en el turismo de negocios.

Casablanca ante el desafío del cambio de escala

Con el crecimiento de sus pernoctaciones de negocios y el desarrollo de sus infraestructuras, Casablanca cuenta con una base sólida para fortalecer su posición en el mercado MICE.

Pero para dar un verdadero salto, la metrópoli deberá seguir mejorando su capacidad hotelera, fortalecer la coordinación entre los diferentes actores y desarrollar ofertas de eventos más integradas.

Los proyectos relacionados con el Mundial 2030, combinados con el desarrollo de nuevas infraestructuras y la profesionalización de los actores del turismo de negocios, podrían ofrecer a Casablanca una oportunidad única de aumentar su tamaño.

El desafío ahora será transformar sus numerosos activos económicos y geográficos en una verdadera oferta MICE internacional, capaz de competir con los grandes hubs africanos y mundiales.

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