Marruecos: se espera un crecimiento del 4,2% en el periodo 2028-2029

Se espera que el crecimiento económico de Marruecos se establezca en un 4,2% de media durante el período 2028-2029, según las proyecciones contenidas en el informe de ejecución presupuestaria y de marco macroeconómico trienal que acompaña al proyecto de ley de finanzas (PLF) 2027.
Publicado por el Ministerio de Economía y Finanzas, este documento prevé un avance sostenido de la actividad, impulsada principalmente por el dinamismo de los sectores no agrícolas y por la mejora esperada en las capacidades del sector agrícola.
Las actividades no agrícolas como principal motor
Según las previsiones del informe, el valor añadido de las actividades no agrícolas debería aumentar un 4,2% de media anual entre 2028 y 2029. Este crecimiento dependería especialmente de la contribución de los sectores secundario y terciario al crecimiento nacional.
Se espera que el valor añadido del sector secundario aumente un 4,3% de media anual, mientras que el del sector terciario progresaría un 4,1% por año en el mismo período.
Estas proyecciones reflejan la intención de mantener un ritmo de crecimiento relativamente sostenido, a pesar de un entorno internacional caracterizado por varias incertidumbres económicas y geoestratégicas.
Una agricultura esperada en aumento
El sector agrícola también debería contribuir a esta dinámica. El informe prevé un aumento promedio del 4,3% en el valor añadido agrícola durante el período 2028-2029.
Esta previsión se basa, entre otros, en la hipótesis de que la producción de cereales se mantenga estabilizada en torno a 70 millones de quintales por año, así como en la continuación del desarrollo de otras cadenas agrícolas.
Sin embargo, la evolución del sector sigue estrechamente vinculada a las condiciones climáticas y a la capacidad de las distintas cadenas para mantener su trayectoria de desarrollo.
Se prevé un crecimiento del 5,3% para 2026
Para el año en curso, las previsiones contenidas en el marco presupuestario esperan un crecimiento nacional del 5,3%. El gobierno luego prevé mantener la dinámica económica, con un crecimiento que debería alcanzar el 4,2% en 2029.
Este crecimiento estaría sustentado tanto por el buen desempeño esperado del sector agrícola como por el mantenimiento de un ritmo importante de crecimiento en las actividades no agrícolas.
El marco macroeconómico se basa así en una economía marroquí que ha demostrado cierta resiliencia frente a diversos choques y que se beneficia de varios proyectos estructurantes emprendidos en los últimos años.
El déficit presupuestario objetivo es del 3% del PIB
Paralelamente al apoyo del crecimiento, la programación presupuestaria 2027-2029 da un lugar central a la gestión de las finanzas públicas.
El objetivo declarado es continuar reduciendo progresivamente el déficit presupuestario para liberar márgenes necesarios para financiar los distintos proyectos económicos y sociales. Así, se espera que el déficit se reduzca al 3% del PIB en 2027 y se mantenga en este nivel en 2028 y 2029.
Esta trayectoria debería permitir conciliar la continuación de las inversiones públicas con una gestión más controlada de los equilibrios presupuestarios.
La deuda pública se proyecta al 63% del PIB en 2029
El gobierno también prevé continuar con sus esfuerzos en el nivel de endeudamiento. Así, el ratio de deuda debería reducirse al 63% del PIB hacia 2029.
El control de la deuda y del déficit forma parte de una estrategia destinada a preservar los márgenes de maniobra financiera del Estado, al tiempo que permite la continuación de las inversiones necesarias para el desarrollo económico del Reino.
Los gastos públicos bajo vigilancia
Para alcanzar estos objetivos, las orientaciones presupuestarias para el período 2027-2029 deberían centrarse en la contención de los gastos de personal, la racionalización de los gastos de funcionamiento y la mejora de la eficacia en los gastos de inversión.
El marco trienal busca así establecer un equilibrio entre la continuidad de la inversión pública, el apoyo al crecimiento y la consolidación progresiva de las finanzas públicas.
A través de esta trayectoria, el gobierno apuesta por un crecimiento más sostenido por las actividades no agrícolas, contando al mismo tiempo con una mejora en el desempeño agrícola, con el fin de preservar una dinámica económica del 4,2% hacia 2029.




