Marruecos refuerza su posición en el mercado mundial de fosfatos ante la caída de las exportaciones chinas.

El mercado global de fosfatos está experimentando profundas transformaciones que refuerzan la posición de Marruecos como proveedor clave, en un contexto marcado por la caída de las exportaciones chinas y las crecientes preocupaciones en torno a la seguridad de las cadenas de suministro necesarias para el sector agrícola, según un reciente análisis del Washington Institute for Near East Policy.
Marruecos cuenta con una ventaja significativa, ya que posee cerca del 70 % de las reservas mundiales conocidas de fosfato, además de haber desarrollado una importante capacidad industrial para extraer, procesar y transformar este recurso en fertilizantes y productos de mayor valor añadido.
Esta evolución se produce en un momento en que las exportaciones chinas de fosfato, provenientes de uno de los principales productores mundiales, han disminuido drásticamente, pasando de aproximadamente 950,000 toneladas a solo 13,000 toneladas en marzo de 2025. Pekín, además, anunció en diciembre de ese mismo año la suspensión de sus exportaciones de fosfato hasta agosto de 2026.
La contracción de la oferta global ha tenido un impacto directo en los precios. El precio del fosfato diamónico, por ejemplo, ha aumentado un 28 % en un año, mientras que las grandes potencias económicas conceden ahora una importancia estratégica creciente al fosfato, debido a su rol en la seguridad alimentaria y la producción agrícola.
Estados Unidos, en particular, incluyó el fosfato en su lista de minerales críticos en noviembre de 2025, ilustrando la creciente voluntad de asegurar y diversificar las fuentes de suministro y reducir los riesgos asociados a la dependencia de un número limitado de proveedores.
En este contexto, Marruecos tiene nuevas oportunidades para fortalecer su presencia en los mercados internacionales de fosfatos y fertilizantes. El Reino puede apoyarse no solo en la importancia de sus reservas, sino también en las inversiones realizadas para desarrollar toda la cadena de valor.
El grupo OCP desempeña un papel central en esta estrategia gracias a sus capacidades en la extracción, el procesamiento de fosfato y la producción de fertilizantes. Esta integración industrial permite a Marruecos ir más allá de la exportación de fosfato en bruto y ofrecer productos de mayor valor añadido en los mercados globales.
No obstante, las evoluciones actuales no se limitan al aumento de los precios. También reflejan un nuevo enfoque por parte de los países importadores, que están cada vez más preocupados por contar con proveedores capaces de garantizar la continuidad de los suministros, especialmente en un contexto de tensiones comerciales y geopolíticas.
Así, Marruecos podría consolidar su presencia en varios mercados internacionales y fortalecer sus asociaciones, especialmente con Estados Unidos, mientras Washington y sus aliados buscan diversificar sus fuentes de suministro y reducir su dependencia de China para algunas materias primas estratégicas.
Con importantes reservas, capacidades industriales desarrolladas y una extensa red de exportación, Marruecos se presenta bien posicionado para aprovechar la reconfiguración del mercado global de fosfatos y fertilizantes.




