Bovinos vivos: España quiere reactivar sus exportaciones hacia Marruecos.
El Ministerio de Agricultura español se reunirá con las autoridades marroquíes a finales de noviembre para examinar las condiciones para la reanudación de las exportaciones de ganado vivo hacia el reino. Suspendidas desde hace más de diez meses por razones sanitarias, estas expediciones son de gran relevancia para los ganaderos españoles, quienes buscan recuperar su principal mercado internacional.
El anuncio de esta reunión fue hecho el viernes 16 de octubre por la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos Españoles (UPA), tras nuevos intercambios con los servicios del ministerio. La organización profesional solicita una intervención diplomática rápida para desbloquear la situación.
Marruecos, un mercado estratégico para los ganaderos españoles
Antes de la suspensión de los intercambios, Marruecos ocupaba un lugar central en las exportaciones españolas de ganado vivo. Según los datos proporcionados por la UPA, España había enviado 61,715 bovinos de más de 300 kilogramos al reino en 2024, lo que representaba el 52% de sus exportaciones en esta categoría.
En 2025, las expediciones alcanzaron las 51,986 cabezas, representando el 64% del total de las exportaciones españolas de ganado vivo en cuestión. Sin embargo, desde principios de 2026, las ventas de estos animales al mercado marroquí han caído a cero, privando a los ganaderos españoles de un mercado esencial.
Ante esta situación, la UPA considera que la reanudación de las exportaciones a Marruecos se ha vuelto imperativa. El sindicato solicita a las autoridades españolas que intensifiquen las gestiones ante Rabat para lograr una solución que permita restablecer gradualmente los intercambios.
Las exportaciones de ganado vivo hacia Marruecos caen a cero
Las estadísticas provisionales de la Agencia Española de Administración Tributaria (AEAT), analizadas por la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA), ilustran la magnitud de las pérdidas sufridas por el sector.
Entre enero y julio de 2025, España había exportado 36,316 bovinos vivos de más de 300 kilogramos a Marruecos. En el mismo periodo de 2026, no se ha enviado ningún animal de esta categoría al reino.
A nivel global, las exportaciones españolas de ganado vivo de más de 300 kilogramos también han disminuido drásticamente. Pasaron de 50,570 cabezas durante los siete primeros meses de 2025 a 17,702 en el mismo periodo de 2026, lo que representa una caída cercana al 65%.
Líbano e Italia han recibido parte de los animales que anteriormente estaban destinados al mercado marroquí, con 5,993 y 5,132 bovinos importados respectivamente entre enero y julio de 2026. Sin embargo, según ASAJA, estos dos mercados no son suficientes para absorber los volúmenes perdidos desde la suspensión de las exportaciones a Marruecos.
La carne de res española resiste a pesar de la crisis
A diferencia de las exportaciones de animales vivos, las ventas españolas de carne de res fresca o refrigerada han aumentado durante el periodo estudiado.
Entre enero y julio de 2026, las exportaciones de esta categoría alcanzaron las 115,660 toneladas, un incremento del 6.8% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Su valor se situó en 929.6 millones de euros, cerca de 10.18 mil millones de dirhams, registrando un crecimiento del 14.9%.
Estas cifras reflejan una evolución contrastada del sector bovino español. Mientras las ventas de carne continúan en aumento, las exportaciones de ganado vivo sufren las consecuencias directas del cierre del mercado marroquí.
España aboga por una regionalización sanitaria
La suspensión de las importaciones marroquíes se produjo tras el brote, a finales de 2025, de focos de dermatósis nodular contagiosa, una enfermedad viral que afecta a los bovinos, en el noreste de España.
La UPA sostiene que los casos se han registrado únicamente en Cataluña y Aragón. Con base en esto, el sindicato pide a las autoridades veterinarias marroquíes que tengan en cuenta las diferencias en la situación sanitaria entre las regiones españolas.
La regionalización sanitaria permitiría distinguir entre los territorios afectados por la enfermedad y las zonas que permanecen indemnes, y considerar la reanudación de las exportaciones desde las regiones no afectadas, siempre que se cumplan las exigencias sanitarias marroquíes.
Este enfoque es el principal argumento que defienden los ganaderos españoles para salir del estancamiento. Sin embargo, requeriría un acuerdo por parte de las autoridades marroquíes y garantías sanitarias adecuadas para prevenir cualquier riesgo relacionado con la propagación de la enfermedad.
Una reunión esperada para desbloquear los intercambios
No es la primera vez que los profesionales españoles piden una intervención diplomática. En junio pasado, la UPA ya había solicitado a las autoridades de Madrid que actuaran ante Rabat para conseguir la reapertura del mercado marroquí.
Según el sindicato, la suspensión de las exportaciones ha provocado desequilibrios entre la oferta y la demanda en el sector bovino español. La organización también informó de restricciones en cuanto a la carne fresca, así como una caída marcada en las compras marroquíes de carne congelada.
La reunión anunciada para finales de noviembre podría, por tanto, constituir un paso importante en las discusiones entre ambos países. La cuestión será determinar si se puede contemplar una reanudación parcial, basada en la situación sanitaria de las diferentes regiones españolas.
Para los ganaderos españoles, el regreso al mercado marroquí representaría una perspectiva esencial de oportunidades comerciales. Para Rabat, toda decisión deberá tener en cuenta, ante todo, las garantías sanitarias necesarias para proteger el ganado nacional.



