Economía

El auge de la construcción en Marruecos hace que el valor de las participaciones de los fundadores de TGCC y SGTM supere los 1.000 millones de dólares.

El auge que actualmente experimenta el sector de la construcción en Marruecos ya no se traduce únicamente en la multiplicación de proyectos y contratos. También se refleja en la valorización de las grandes empresas del sector y, en consecuencia, en la de las participaciones que poseen sus principales accionistas.

En este contexto, destacan los nombres de Mohamed Bouzoubaa, fundador de TGCC, y Mohamed Kabbaj, presidente del consejo de administración y cofundador de SGTM. La capitalización bursátil de sus respectivas participaciones en los dos grupos cotizados en la Bolsa de Casablanca ahora supera el mil millones de dólares, según estimaciones especializadas.

De acuerdo a estimaciones publicadas en agosto pasado por la plataforma Billionaires.Africa, la participación de Mohamed Bouzoubaa en TGCC está valorada en aproximadamente 1,62 mil millones de dólares, mientras que la de Mohamed Kabbaj en SGTM alcanza cerca de 1,72 mil millones de dólares.

No obstante, estas cifras deben ser interpretadas con prudencia. Se refieren principalmente al valor de las acciones que ambos emprendedores poseen en las sociedades cotizadas, calculadas sobre la base de los precios de las acciones, y no representan necesariamente su patrimonio personal total. Este último puede incluir también otros activos e inversiones no cotizadas.

Mohamed Bouzoubaa y el ascenso de TGCC

Mohamed Bouzoubaa comenzó su trayectoria en el sector de la construcción hace más de tres décadas. Fundó TGCC en 1991, tras formarse en la Escuela de Puentes y Caminos en París y tener una primera experiencia profesional en el ámbito de la construcción.

El grupo inicia su andadura con proyectos de tamaño limitado antes de dar un paso importante con la construcción del estadio de Fez en 1999. Posteriormente, TGCC entra en una fase de expansión que lo lleva a participar en numerosos proyectos que van desde estadios y estaciones de tren hasta aeropuertos, hoteles, complejos residenciales e infraestructuras industriales.

En 2010, el volumen de negocios de TGCC supera el umbral de mil millones de dirhams, ilustrando el crecimiento que ha registrado el grupo desde su creación.

La salida a bolsa en Casablanca, en diciembre de 2021, marca un nuevo hito en su desarrollo. Posteriormente, el grupo refuerza su posicionamiento, particularmente a través de la adquisición del 60% del grupo STAM-VIAS en 2025, operación que amplía su actividad en obras públicas y ingeniería civil.

Desde entonces, el avance de grandes obras en Marruecos ha contribuido a sostener la actividad del grupo, con un efecto directo en su capitalización bursátil y, por ende, en el valor de la participación de su fundador.

Según los cálculos publicados por Billionaires.Africa, Mohamed Bouzoubaa posee aproximadamente 19,29 millones de acciones de TGCC, que representan el 55,63% del capital. Con un precio de 775 dirhams por acción, esta participación equivale a aproximadamente 14,95 mil millones de dirhams, es decir, cerca de 1,62 mil millones de dólares según el tipo de cambio utilizado en la estimación.

SGTM: más de 50 años de historia

La trayectoria de Mohamed Kabbaj con SGTM se remonta a más de cincuenta años. Fundó la empresa en 1971 junto a su hermano mayor Ahmed, tras formarse como ingenieros en Francia.

A lo largo de las décadas, SGTM pasó de ser una empresa que operaba en un mercado mayormente dominado por grupos extranjeros a convertirse en uno de los principales actores marroquíes en obras públicas, acumulando una sólida experiencia en la realización de proyectos estratégicos.

Su cartera abarca principalmente aeropuertos, puertos, represas, carreteras, infraestructuras industriales y ferroviarias, así como edificios públicos y establecimientos hoteleros.

Durante más de cinco décadas, SGTM se mantuvo como una empresa no cotizada. Por ende, el valor de las participaciones de los miembros de la familia no estaba sujeto a una evaluación diaria por parte del mercado financiero.

La salida de SGTM a la Bolsa de Casablanca en diciembre de 2025 cambió esta situación de manera significativa. El grupo abrió entonces el 20% de su capital al mercado y recaudó aproximadamente 4,8 mil millones de dirhams, alcanzando una valoración total de alrededor de 25,2 mil millones de dirhams en el momento de su listado.

La operación generó una fuerte demanda, con suscripciones que superaron los 171 mil millones de dirhams, según datos publicados durante la operación.

De acuerdo con los datos de la oferta pública inicial, Mohamed Kabbaj posee aproximadamente 22,2 millones de acciones de SGTM, representando cerca del 37% del capital. Con un precio de 715 dirhams por acción, esta participación alcanza un valor de mercado aproximado de 15,87 mil millones de dirhams, es decir, casi 1,72 mil millones de dólares.

Valoraciones impulsadas por el ciclo de inversión

Las trayectorias de TGCC y SGTM ilustran el impacto que puede tener la transición de una empresa familiar privada a una sociedad cotizada en la valoración de las participaciones de sus fundadores.

Sin embargo, un aumento en la capitalización bursátil no implica que los accionistas dispongan de una liquidez equivalente a esta apreciación de valor. Refleja, ante todo, el precio que el mercado otorga a sus participaciones en un momento dado.

La salida a bolsa ha permitido, así, otorgar un valor de mercado a activos que habían permanecido durante varias décadas en el seno de empresas privadas, sin un mecanismo diario que midiera su valorización.

Esta evolución se produce en un contexto en el que Marruecos entra en una importante fase de inversión, marcada por el lanzamiento de grandes proyectos en infraestructuras, transporte, puertos, aeropuertos, carreteras, instalaciones deportivas, turismo y salud, especialmente en el marco de los preparativos para la Copa del Mundo 2030.

Las oportunidades para TGCC y SGTM no se limitan a las infraestructuras directamente relacionadas con el Mundial. También se inscriben en programas nacionales destinados a modernizar las infraestructuras, desarrollar las redes de transporte, fortalecer las instalaciones públicas y aumentar las capacidades de varias ciudades e instalaciones.

Ambos grupos tienen una presencia significativa en este mercado y han participado durante varios años en la realización de grandes proyectos para actores tanto públicos como privados.

TGCC opera en sectores que incluyen el deporte, la educación, la salud, el turismo, la industria, el inmobiliario y las infraestructuras. Su cartera incluye, entre otros, la Universidad Mohammed VI Politécnica en Benguerir y Rabat, el Centro Hospitalario Universitario de Agadir, así como la torre Mohammed VI, además de diversos proyectos comerciales, hoteleros, industriales e infraestructurales.

Con la continuidad de las inversiones en la construcción, los grandes grupos marroquíes del sector podrían ingresar a una nueva fase de desarrollo, marcada no solo por el aumento del volumen de proyectos y contratos, sino también por un crecimiento de su valor en el mercado financiero.

Los caminos de Mohamed Bouzoubaa y Mohamed Kabbaj ilustran, así, una transformación más amplia de la economía marroquí: las empresas familiares desarrolladas durante varias décadas se convierten progresivamente en grupos que exhiben valoraciones bursátiles considerables, mientras el Reino experimenta un sostenido ciclo de inversión que estimula la demanda en la construcción y las infraestructuras.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba