Economía

Economía azul: la pesca genera 14.800 millones de DH en Marruecos

La economía azul representa un importante motor de crecimiento y empleo en Marruecos. La pesca marítima genera por sí sola 14,8 mil millones de dirhams en valor añadido y cerca de 159.300 empleos, según una nota técnica publicada el 20 de octubre de 2026 por el Banco Mundial. A nivel nacional, las actividades relacionadas con el mar produjeron 46,2 mil millones de dirhams en 2022, lo que equivale al 3,8% del producto interno bruto (PIB), y movilizaron el equivalente a 495.000 empleos a tiempo completo.

La pesca y el turismo dominan la economía marítima

La pesca marítima se encuentra entre los principales pilares de la economía azul marroquí. Con un valor añadido estimado en 14,8 mil millones de dirhams, desempeña un papel clave en la actividad económica de los territorios costeros y en la creación de empleos. Por su parte, los puertos y el transporte marítimo representan aproximadamente 3,7 mil millones de dirhams en valor añadido.

Según el Banco Mundial, el turismo costero y la pesca concentran cerca del 90% del valor añadido de las actividades marítimas y más de 470.000 empleos. Estas cifras ilustran la relevancia de dos sectores estrechamente relacionados con los recursos naturales, con la atractividad del litoral y con las actividades económicas de las regiones costeras.

Sin embargo, la nota distingue la riqueza creada directamente por los puertos de la valoración de las mercancías que transitan por ellos. El comercio internacional que se transporta por vía marítima apoya numerosas actividades industriales y comerciales, pero estas se contabilizan en otras ramas de la economía.

El marco de la economía azul abarcado incluye principalmente el turismo litoral, la pesca, la acuicultura, el transporte marítimo, las actividades portuarias y varias industrias relacionadas con el mar. No debe confundirse con el peso económico general de los territorios costeros. Un estudio anterior del Banco Mundial estimaba que estos territorios concentraban el 59% del PIB nacional, el 52% de los empleos y el 81% de la industria, sumando todas las actividades.

Las infraestructuras portuarias concentran el gasto público

La distribución del gasto público es una de las principales conclusiones de la nota publicada en octubre. En 2024, los equipos, la infraestructura portuaria, los transportes y la logística absorbieron el 69% del gasto público destinado a los sectores marítimos, frente al 18% dedicado a la pesca.

Este desajuste llama la atención sobre la distribución de los recursos entre las diferentes componentes de la economía azul. La pesca es efectivamente un sector clave para el empleo, representando casi un empleo azul de cada tres, según los datos presentados por la institución.

El reto consiste en asegurar una asignación de inversiones que considere tanto la contribución económica de los sectores, como sus necesidades de infraestructuras y su potencial de creación de empleos. La modernización portuaria sigue siendo esencial para la competitividad comercial de Marruecos, pero el desarrollo de la pesca y de las actividades acuícolas también requiere infraestructuras adecuadas y un acompañamiento sostenible para los profesionales.

Un programa de 350 millones de dólares para desarrollar la economía azul

Esta dinámica está enmarcada en el programa de resultados dedicado a la economía azul, respaldado por un financiamiento de 350 millones de dólares aprobado por el Banco Mundial en mayo de 2022, lo que equivale a aproximadamente 3,43 mil millones de dirhams al tipo de cambio considerado.

El programa abarca varias áreas, incluyendo el marco institucional, la gestión de los recursos marinos y costeros, la pesca, el turismo y la acuicultura. También cuenta con una asistencia técnica de cinco millones de dólares, que equivale a aproximadamente 49 millones de dirhams, proporcionada por el fondo fiduciario de múltiples donantes Problue.

En el terreno, las intervenciones abordan principalmente el seguimiento de las poblaciones pesqueras, la vigilancia de la calidad de las playas y la restauración de los ecosistemas costeros. El dispositivo también prevé un apoyo a catorce granjas acuícolas piloto especializadas en producciones como algas y mariscos.

El objetivo es fortalecer la gestión sostenible de los recursos marinos mientras se fomenta el desarrollo de actividades económicas capaces de generar nuevos ingresos y empleos en las regiones costeras.

La acuicultura marroquí ante el desafío de escalar

A pesar de su potencial, la acuicultura sigue siendo limitada en Marruecos. Según datos del Banco Mundial, la producción nacional alcanzaba aproximadamente 3.600 toneladas por año en noviembre de 2025, mientras que las ambiciones mencionadas para el sector apuntan a 300.000 toneladas y 30.000 empleos en un horizonte de unos diez años.

El país contaba entonces con 322 granjas acuícolas autorizadas, que representaban una capacidad teórica superior a 124.000 toneladas por año. La brecha entre esta capacidad y la producción efectiva resalta las dificultades encontradas para pasar a una explotación a mayor escala.

El Banco Mundial subraya especialmente la falta de criaderos, fábricas de alimentos para el cultivo, equipos de refrigeración y unidades de transformación. Las necesidades de financiamiento, formación técnica y acompañamiento a las empresas también frenan el desarrollo de esta actividad.

No obstante, varios sectores son considerados como prometedores, incluyendo la cría de camarones, la cultivos de moluscos y la producción de algas marinas. VitaminSea Morocco, un productor marroquí de camarones presentado entre los proyectos piloto, mostraba una producción de aproximadamente 60 toneladas anuales destinada al mercado interno, con un objetivo de 300 toneladas. La empresa se abastecía de larvas de proveedores estadounidenses. El especialista en algas marinas Setexam también figura entre las experiencias destacadas en los trabajos de la institución.

La consolidación de estas actividades requiere, sin embargo, fortalecer las capacidades de producción, los circuitos de comercialización y la infraestructura de conservación y transformación.

El turismo costero frente a los riesgos climáticos

El turismo litoral es otro pilar de la economía azul marroquí, pero se encuentra expuesto a los efectos del cambio climático. Según una nota técnica del Banco Mundial publicada en junio de 2024, este segmento representaba aproximadamente 300.000 empleos directos en 2019, de un total de 565.000 empleos en el turismo nacional.

Las costas de Agadir, Tánger, Tetuán y Casablanca se encuentran entre los principales polos de esta actividad. En la región de Souss-Massa, las estaciones costeras concentraban casi el 70% de la demanda turística, según el mismo análisis.

Las proyecciones climáticas presentadas en esta nota indican riesgos económicos significativos. Según los escenarios considerados, los gastos de los visitantes podrían reducirse entre un 8% y un 18% para 2035, mientras que las pérdidas de empleo podrían acercarse al 32% en los segmentos del turismo costero más expuestos, especialmente en alojamiento y restauración.

Los riesgos no se limitan al sector turístico. Un estudio previo del Banco Mundial estimaba las pérdidas anuales promedio relacionadas con la erosión de las costas marroquíes en 434 millones de dólares, lo que equivale a aproximadamente 4,25 mil millones de dirhams. Los daños anuales causados por inundaciones estaban valorados también en alrededor de 450 millones de dólares, o 4,41 mil millones de dirhams. Estas dos estimaciones reflejan riesgos distintos y no miden exclusivamente las pérdidas de la economía azul.

Una estrategia nacional para valorar de forma sostenible el litoral

Para el Banco Mundial, el desarrollo de la economía azul requiere un enfoque integrado que asocie infraestructuras, habilidades, gestión de recursos naturales y viabilidad económica de los sectores. Los investimentos en puertos, pesca, acuicultura y turismo deben incluir los costes de mantenimiento de las infraestructuras y los imperativos de preservación de los ecosistemas costeros.

La publicación del 20 de octubre se produce en un momento en que Marruecos está preparando su estrategia nacional para las actividades marítimas en el marco de los trabajos de la comisión interministerial de economía azul. Una nota anterior del Banco Mundial ya había brindado apoyo técnico a esta reflexión.

El reto ahora es convertir el peso económico del mar en un crecimiento más inclusivo y sostenible. La pesca y el turismo disponen de una base económica sólida, mientras que la acuicultura ofrece perspectivas de diversificación. El éxito de esta estrategia dependerá de la capacidad para coordinar mejor las inversiones públicas, apoyar a las empresas y preservar los recursos de los que dependen las actividades costeras.

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