AMO: La transferencia de la CNOPS a la CNSS, un giro para la cobertura médica del sector público

Prevista para el 1 de febrero de 2027, la reanudación de la gestión del seguro de salud de los funcionarios por parte de la CNSS marca una nueva etapa en la unificación administrativa de la AMO. Aunque se ha establecido el calendario, aún se esperan varios textos de aplicación para asegurar la transición y garantizar la continuidad de las prestaciones.
La cuenta regresiva ha comenzado. A partir del 1 de febrero de 2027, la gestión de la Asistencia Médica Obligatoria (AMO) del sector público pasará de la Caja Nacional de Organismos de Previsión Social (CNOPS) a la Caja Nacional de Seguridad Social (CNSS). Inscrita en la ley n.º 54-23, esta reforma representa una evolución significativa en la organización de la cobertura médica en Marruecos. Su objetivo es confiar la gestión de la AMO a un operador único, sin fusionar los regímenes ni eliminar sus particularidades.
Unificación de la gestión, mantenimiento de los regímenes
El cambio se refiere, ante todo, al organismo gestor. Los funcionarios, los jubilados del sector público y sus beneficiarios pasarán a estar bajo la gestión de la CNSS. Sin embargo, las reglas y el financiamiento específicos del régimen del sector público deben mantenerse, de acuerdo con el marco legal de la reforma.
Esta distinción es esencial: la unificación administrativa no implica en esta etapa la alineación automática de las prestaciones con las del sector privado. El gobierno afirma que quiere preservar los derechos adquiridos de los asegurados y asegurar la continuidad de las atenciones y los reembolsos.
El desafío ahora será operativo. La migración de los expedientes, la adaptación de los procedimientos de matriculación y reembolso, así como la coordinación con las mutualidades, deberán llevarse a cabo sin interrupción del servicio para los beneficiarios.
Una transición aún condicionada por los textos de aplicación
El diagnóstico del sistema existente y el plan de transferencia se anuncian como finalizados. Sin embargo, son necesarios varios decretos para regular las modalidades prácticas de la operación, incluidos el traspaso de los bienes y las situaciones financieras de la CNOPS, la adaptación de los procedimientos y el mantenimiento transitorio de ciertos convenios con las mutualidades. Este período transitorio podría alcanzar hasta cinco años, según las disposiciones informadas.
Por lo tanto, el calendario deja poco margen para finalizar el conjunto del dispositivo. El éxito de la reforma dependerá de la preparación técnica, la fiabilidad de los datos transferidos y la capacidad de la CNSS para absorber las nuevas operaciones mientras mantiene el tratamiento de los expedientes en curso.
La continuidad de los reembolsos, principal desafío para los asegurados
Para los funcionarios y los jubilados, la cuestión va más allá de la organización administrativa. Se refiere directamente a los plazos de reembolso, los procedimientos de atención, las relaciones con los prestadores de servicios de salud y el funcionamiento de los convenios mutualistas.
El mantenimiento de los derechos adquiridos es un compromiso central. Sin embargo, su traducción concreta dependerá de los textos de aplicación y de la buena coordinación entre los organismos implicados. Las modalidades prácticas deben ser lo suficientemente claras para evitar incertidumbres durante el cambio de gestor.
La reforma se lleva a cabo en un contexto en el que la generalización de la AMO ha ampliado considerablemente la población matriculada. Según los datos citados en la presentación del PLF 2027, más de 32,5 millones de personas están matriculadas, lo que representa casi el 89 % de la población. El desafío ahora se orienta hacia la efectividad de los derechos y la sostenibilidad del financiamiento.
Más allá del traspaso, la cuestión de la sostenibilidad
La unificación de la gestión puede favorecer una organización más coherente, una armonización de los procedimientos y un mejor control operativo. Sin embargo, no resuelve, por sí sola, todas las cuestiones relacionadas con el financiamiento del seguro de salud, la evolución de los gastos de salud y el equilibrio a largo plazo de los regímenes.
La capacidad para preservar la calidad del servicio mientras se asegura la sostenibilidad financiera será determinante. La efectividad de la reforma se medirá menos por la modificación del organigrama que por sus resultados: reembolsos procesados a tiempo, derechos efectivamente garantizados y una gestión sostenible del régimen.
Así, el 1 de febrero de 2027 constituirá una fecha decisiva para la AMO del sector público. La centralización de la gestión en la CNSS abre una nueva etapa institucional, pero su éxito dependerá de la calidad de la transición y de la capacidad del sistema para conciliar la continuidad de las prestaciones, la protección de los asegurados y el equilibrio financiero.




