Bourita en la ONU: la cuestión del Sahara ha entrado en una nueva fase.

NUEVA YORK – El ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes en el Extranjero, Nasser Bourita, afirmó que la cuestión del Sáhara marroquí ha alcanzado una nueva etapa, subrayando que la dinámica impulsada en los últimos años ha abierto, según la posición del Reino, una nueva fase en busca de una solución política definitiva para el conflicto regional.
Interviniendo ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Nasser Bourita destacó que, gracias a la dinámica promovida por el Rey Mohammed VI, la cuestión del Sáhara ha experimentado, en su opinión, un "giro histórico", especialmente con la adopción por parte del Consejo de Seguridad de la resolución 2797 en octubre de 2025.
El ministro marroquí estimó que, desde esa adopción, el dossier se ha embarcado en una trayectoria que marca una ruptura con los enfoques del pasado y está orientada hacia la búsqueda de una solución política definitiva.
Para Rabat, este proceso se basa ahora en varios principios y parámetros claramente definidos.
El primero, indicó Nasser Bourita, es que ninguna solución puede ser considerada fuera del marco de la autonomía bajo soberanía marroquí.
El segundo principio se refiere al proceso de resolución. El jefe de la diplomacia marroquí insistió en que ninguna otra aproximación o mecanismo puede sustituir al proceso político dirigido bajo los auspicios de las Naciones Unidas, basado en la iniciativa marroquí de autonomía.
Bourita también hizo hincapié en las responsabilidades de las cuatro partes involucradas en el proceso político, tal como se define en las resoluciones del Consejo de Seguridad.
Además, consideró que el statu quo no puede ser una perspectiva sostenible, afirmando que el proceso político está ahora en marcha y debe avanzar hacia una solución definitiva.
El ministro marroquí también vinculó la credibilidad del proceso político al respeto del alto el fuego y las resoluciones del Consejo de Seguridad, criticando en este sentido las violaciones del alto el fuego y la falta de cumplimiento de las decisiones de la ONU.
En el ámbito humanitario, Nasser Bourita denunció la situación de las poblaciones que viven en los campamentos de Tinduf, pidiendo poner fin a lo que calificó como el mantenimiento de estas poblaciones "como rehenes" durante varias décadas y subrayando la necesidad de respetar el derecho internacional y el derecho internacional humanitario.
Paralelamente al proceso político, el ministro marroquí destacó la continuación de los programas de desarrollo en las provincias del sur del Reino.
Citó en particular las inversiones realizadas en infraestructura, educación superior, el sector de la salud, así como en aeropuertos y otros ámbitos, en el marco de la dinámica de desarrollo que se ha impulsado en estas regiones.
Nasser Bourita también mencionó la participación política de los habitantes de las provincias del sur, recordando su participación en las elecciones legislativas del Reino, viéndolo como una ilustración de su representación y participación en la vida política e institucional nacional.
A través de esta intervención, Marruecos reafirma así su posición de que la solución de la cuestión del Sáhara debe enmarcarse dentro del proceso político conducido bajo los auspicios de las Naciones Unidas, con la iniciativa de autonomía marroquí como base de negociación.




