Los grandes desafíos que enfrenta Fatima Ezzahra El Mansouri

Aquí está la traducción del artículo al español:
Nombrada jefa del gobierno el 29 de septiembre de 2026 y encargada de formar un nuevo equipo, Fatima Ezzahra El Mansouri abre una nueva etapa política en Marruecos. Su primer paso será la formación del gobierno, antes de implementar las prioridades económicas y sociales de este nuevo ciclo.
Varios asuntos ya iniciados deberán ser continuados o reconsiderados. El Proyecto de ley de finanzas 2027, el empleo, la inversión privada, la gestión de las finanzas públicas, el agua, la protección social, las pensiones, el Código del Trabajo y la competitividad industrial figuran entre los principales temas que podrían estructurar la acción gubernamental.
El PLF 2027 en el centro del calendario
El calendario presupuestario será uno de los primeros asuntos a los que la nueva equipo se enfrentará. La preparación del Proyecto de ley de finanzas 2027 se realiza en un contexto marcado por la continuación de las inversiones públicas y la necesidad de mantener el equilibrio de las finanzas públicas.
El nuevo equipo deberá, en particular, articular el gasto social, las inversiones en infraestructura y las necesidades de financiamiento de la economía con los objetivos de control presupuestario.
Esta ecuación forma parte de una trayectoria más amplia de consolidación de las finanzas públicas. El Ministerio de Economía y Finanzas adoptó en abril de 2026 un Marco estratégico de reforma de la gestión de las finanzas públicas 2026-2032, que se centra, entre otros, en la eficiencia presupuestaria, la sostenibilidad, la transparencia, la digitalización y la gestión de riesgos fiscales.
El empleo continúa siendo un tema central
La cuestión del empleo también debería ocupar un lugar importante en el nuevo ciclo gubernamental. En su evaluación de 2026, el FMI señala que el desempleo sigue siendo un desafío estructural en Marruecos y enfatiza la necesidad de fortalecer la dinámica del sector privado y la reactividad del mercado laboral.
El Plan de Empleo 2030, lanzado en 2025, ya constituye uno de los principales marcos de intervención en este ámbito. Incluye, en particular, medidas a favor de la inversión privada, las pequeñas y medianas empresas (PYME), la inserción profesional de los jóvenes, la adaptación de la formación a las necesidades de las empresas y el empleo rural.
El FMI también destaca las dificultades persistentes en cuanto a la adecuación entre las competencias disponibles y las necesidades de las empresas, así como los obstáculos a la inserción profesional de determinadas categorías de jóvenes y mujeres.
Inversión privada y clima de negocios
El desarrollo de la inversión privada será otro importante desafío. El FMI subraya, en particular, la necesidad de continuar el despliegue de la Carta de la inversión, fortalecer el papel de los Centros Regionales de Inversión, mejorar el acceso de las PYME al financiamiento y reducir los obstáculos regulatorios para el crecimiento de las empresas.
Las expectativas del sector privado también se centran en la competitividad, el desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas (TPME), las competencias y la internacionalización de las empresas. La CGEM (Confederación General de Empresas de Marruecos) ha identificado estos elementos como sus cinco prioridades para el inicio de la actividad económica del 2026, junto con la aceleración de la inversión privada y el desarrollo de la base industrial nacional.
Competitividad y desarrollo industrial
La industria es otro aspecto fundamental del próximo ciclo. El sector automotriz, la aeronáutica, las baterías, la electrónica, la agroindustria y los equipos industriales forman parte de las cadenas de valor desarrolladas o en fase de consolidación en Marruecos.
Más allá del aumento de las capacidades de producción y las exportaciones, el reto también implica el desarrollo del contenido local, la integración de proveedores marroquíes y la mejora de la gama de calidad de las empresas.
Este asunto se interrelaciona con el empleo: el FMI señala que la creación sostenible de empleos depende, entre otros factores, de un sector privado más dinámico y de una mejor alineación entre las competencias y las necesidades del mercado.
La reforma de las finanzas públicas continúa
El nuevo gobierno también deberá asegurar la ejecución del Marco estratégico de reforma de la gestión de las finanzas públicas 2026-2032. Adoptado por el Ministerio de Economía y Finanzas, este marco se basa en cinco ejes: eficiencia, sostenibilidad, transparencia, inclusividad y coordinación de reformas.
Prevé, en particular, una mejora en la presupuestación basada en resultados, una mejor gestión de riesgos presupuestarios, la modernización de la información financiera y la interoperabilidad de los sistemas digitales.
La reforma se inscribe, por tanto, en un proceso ya iniciado que deberá continuar bajo el nuevo equipo.
Pensiones y protección social
La reforma de las pensiones es también un asunto estructural. Deberá abordarse paralelamente con la consolidación del Estado del bienestar y la continuación de la reforma de la protección social.
El reto radica, en particular, en equilibrar la ampliación de la cobertura social, la sostenibilidad financiera de los regímenes y la capacidad de los dispositivos sociales para satisfacer las necesidades de los hogares.
El Código del trabajo en el centro del diálogo social
La modernización del Código del trabajo es otro de los temas identificados por el FMI. En su análisis de 2026, la institución considera que son necesarias reformas en el mercado laboral para mejorar su funcionamiento, al tiempo que subraya que la modernización del Código del trabajo debe ir acompañada de medidas destinadas a fortalecer las condiciones laborales y la adaptabilidad de las empresas.
Este asunto deberá inscribirse en el diálogo entre el gobierno, las organizaciones empresariales y los sindicatos, con la cuestión de la evolución de las formas de empleo y la adaptación del derecho laboral a las transformaciones económicas.
El agua, un desafío económico y territorial
La cuestión del agua seguirá siendo estratégica. Marruecos debe continuar las inversiones destinadas a la movilización de los recursos hídricos, la desalinización, la reutilización de aguas residuales y la mejora de la eficiencia del riego.
El FMI también destaca la importancia de reforzar la resiliencia del sector agrícola frente a las sequías y de abordar las limitaciones relacionadas con la escasez de agua.
La gestión de este recurso trasciende el sector agrícola, ya que también concierne al abastecimiento de las ciudades, la industria y la planificación territorial.
Los grandes proyectos relacionados con 2030
Finalmente, el nuevo equipo deberá seguir supervisando los grandes programas de infraestructura iniciados con miras a los plazos internacionales que se avecinan, especialmente la Copa Mundial 2030, organizada conjuntamente por Marruecos, España y Portugal.
Las inversiones se centran, en particular, en el ferrocarril, las carreteras, los aeropuertos, las infraestructuras deportivas, el turismo y las instalaciones urbanas. Su realización movilizará importantes recursos públicos y privados y deberá estar articulada con los objetivos de desarrollo territorial y competitividad económica.
Para Fatima Ezzahra El Mansouri y su futuro gobierno, el próximo ciclo estará marcado por la coexistencia de varios proyectos ya en marcha y nuevas orientaciones por definir. El empleo, la inversión privada, la competitividad, la gestión de las finanzas públicas, el agua y la protección social deberían, en particular, seguir siendo el centro de los debates económicos y sociales en los próximos meses.




