ONCF: un esquema nacional de seguridad potenciado por IA para 2030

La Oficina Nacional de Ferrocarriles (ONCF) da un nuevo paso en la modernización de sus sistemas de seguridad. La entidad pública lanzó, el martes 8 de septiembre, una convocatoria de licitación estimada en 1,08 millones de dirhams para elaborar, hacia el año 2030, un esquema nacional que integre la videovigilancia, la inteligencia artificial y la supervisión unificada en toda su red ferroviaria.
Un contrato dedicado al diseño del futuro sistema
El contrato se centra en una misión de asistencia para la gestión del proyecto. Por lo tanto, en esta etapa no se prevé la adquisición de cámaras, servidores o software de análisis de video. El objetivo inicial es definir la arquitectura del futuro sistema, identificar las necesidades y establecer las orientaciones técnicas que permitirán a la ONCF implementar gradualmente una solución nacional de seguridad.
Esta primera fase debe servir de base para futuros contratos que podrán abarcar equipos de videovigilancia, capacidades de almacenamiento y procesamiento de datos, sistemas de transmisión y centros de supervisión. Hasta el momento, la ONCF no ha anunciado un presupuesto global destinado a estos equipos.
Un sistema destinado a acompañar la expansión de la red
Este enfoque llega en un momento en que el sector ferroviario marroquí atraviesa una importante fase de expansión. La ONCF prevé un programa de inversión de 96 mil millones de dirhams para el año 2030, de los cuales 53 mil millones están destinados a las infraestructuras y equipos de la nueva línea de alta velocidad Kénitra-Marrakech, que tiene una longitud de 430 kilómetros.
La Oficina también prevé 29 mil millones de dirhams para la renovación y el refuerzo de su parque de material rodante, así como 14 mil millones para la modernización de la red existente. Solo para el año 2026, las inversiones programadas alcanzan aproximadamente 23 mil millones de dirhams.
168 nuevos trenes en el programa
La renovación del material rodante representa una parte importante de esta estrategia. Los 29 mil millones de dirhams previstos deben financiar, entre otras cosas, la adquisición de 18 trenes de alta velocidad del grupo francés Alstom, 40 trenes interurbanos del fabricante español CAF y 110 trenes regionales del surcoreano Hyundai Rotem.
Estos diferentes contratos también contemplan compromisos industriales en Marruecos, que incluyen la creación de una fábrica destinada a la fabricación de trenes regionales, así como acuerdos sobre el mantenimiento de los trenes durante varios años.
Paralelamente, la expansión de la red ampliará mecánicamente el área que debe ser asegurada. En la región de Casablanca, se estima que los trabajos realizados entre Mohammedia y Nouaceur permitirán ampliar la infraestructura a seis vías, con dos vías dedicadas a la alta velocidad y otras dos para trenes de cercanías.
La inteligencia artificial ya en el centro de las reflexiones
La ONCF también prevé la construcción de nuevas estaciones, cerca de 600 kilómetros de vías electrificadas, así como nueve centros de mantenimiento y centros técnicos dentro de su programa de obras que se extenderá hasta finales de 2027.
En este contexto, la integración de la inteligencia artificial en los sistemas de seguridad se presenta como una evolución ya en discusión por parte de la Oficina. En diciembre de 2025, la ONCF y la Unión Internacional de Ferrocarriles organizaron en Rabat el 20º Congreso Mundial de Seguridad Ferroviaria, reuniendo a más de 250 representantes de 30 países.
Los intercambios discutieron especialmente sobre la digitalización, la inteligencia artificial y los sistemas integrados de vigilancia en el sector ferroviario.
Un esquema nacional antes de las futuras inversiones
El futuro esquema de seguridad para el año 2030 deberá permitir a la ONCF estructurar todas estas tecnologías en el momento en que su red se expande y se moderniza. Deberá definir, entre otras cosas, las categorías de equipos y software a considerar, las modalidades de interconexión de los distintos dispositivos así como la organización de los futuros centros de supervisión.
El lanzamiento de esta misión no anticipa, sin embargo, el monto de las inversiones que se destinarán a los equipos. El calendario, el volumen y la naturaleza de los contratos que podrían seguir dependerán de las conclusiones del esquema y de las decisiones que tome la ONCF al finalizar esta fase de diseño.




