Visión estratégica, innovación y transformación: cómo Mostafa Terrab posicionó a OCP entre los líderes mundiales en fertilizantes y estableció al Grupo como una referencia internacional en materia de rendimiento y excelencia.

En un lapso de dos décadas, Mostafa Terrab ha transformado profundamente a OCP, convirtiendo al grupo en un actor fundamental de la industria global de fertilizantes fosfatados. Esta metamorfosis se basa en una visión estratégica a largo plazo, en inversiones entre las más importantes jamás realizadas por un grupo industrial marroquí y en un cambio radical del modelo económico, priorizando la creación de valor a través de la transformación local del fosfato en vez de la simple exportación de la materia prima.
Esta trayectoria se inscribe también en la visión de modernización económica impulsada por Su Majestad el Rey Mohammed VI, quien ha hecho de la valorización de los recursos nacionales, la mejora de la industria, la innovación, la sostenibilidad y la apertura a los mercados internacionales ejes fundamentales del desarrollo del Reino. En este marco, OCP se ha convertido en uno de los principales instrumentos de esta ambición, contribuyendo al crecimiento económico de Marruecos y al fortalecimiento de su posicionamiento en las cadenas de valor global.
El oleoducto que conecta Khouribga con Jorf Lasfar simboliza esta revolución industrial. Verdadera columna vertebral del dispositivo logístico, ha permitido reducir considerablemente los costos de transporte, asegurar el suministro de las plataformas químicas y hacer de la producción de fertilizantes el principal motor de crecimiento del grupo.
Bajo el impulso de Mostafa Terrab, OCP también ha demostrado una notable capacidad para anticipar y superar crisis. Ante las fluctuaciones del mercado, tensiones geopolíticas, perturbaciones en las cadenas de suministro y desafíos climáticos, el grupo ha fortalecido su resiliencia diversificando sus mercados, desarrollando soluciones adaptadas a las necesidades de los agricultores y consolidando su presencia en áreas estratégicas como África, América Latina, Asia y, más recientemente, India y Brasil. Esta estrategia de expansión ha permitido a OCP afianzar su rol en la seguridad alimentaria mundial.
Este ascenso ha ido acompañado de inversiones masivas en innovación, investigación, descarbonización de procesos industriales, desalinización de aguas marinas, energías renovables y economía circular. El grupo persigue una ambición clara: conciliar competitividad industrial, soberanía alimentaria y respeto a los imperativos ambientales. El objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono para 2040 ilustra esta voluntad de convertir el desarrollo sostenible en un motor de competitividad.
Más allá de sus rendimientos industriales y financieros, OCP se ha establecido como un poderoso motor de desarrollo económico y social. El grupo contribuye a la creación de miles de empleos directos e indirectos, estimula la aparición de un ecosistema industrial nacional, promueve el desarrollo de habilidades y genera un valor añadido considerable para la economía marroquí. Su efecto multiplicador abarca numerosos sectores, desde la logística hasta la ingeniería, pasando por los servicios, la tecnología y la innovación.
Hoy, OCP ocupa una posición estratégica en el tablero internacional. Líder mundial en fertilizantes fosfatados, socio preferido de numerosos estados y actor clave en la seguridad alimentaria, el grupo se ha convertido en un instrumento mayor del crecimiento económico de Marruecos. Su influencia ya superó ampliamente al sector minero e incluye los grandes desafíos globales relacionados con la agricultura, la alimentación, el agua, la energía y el clima.
El éxito de un grupo de esta magnitud también exige cualidades excepcionales de liderazgo: una visión a largo plazo, la capacidad de anticipar cambios geopolíticos y tecnológicos, un dominio perfecto de los desafíos industriales y financieros, una gobernanza rigurosa y la habilidad de movilizar talentos y gestionar transformaciones complejas. A estas competencias se suman la audacia estratégica, la resiliencia ante las crisis y la capacidad de establecer asociaciones internacionales, todos factores que han acompañado el ascenso de OCP en las últimas dos décadas.
Una de las dimensiones más notables de esta transformación radica en la apuesta por el conocimiento y el capital humano. Con la creación de la Universidad Mohammed VI Politécnica (UM6P), OCP ha decidido invertir de manera sostenible en investigación, innovación y formación de talentos. Convirtiéndose en un verdadero centro científico de dimensión internacional, la universidad ha pasado a ser un motor de producción de conocimientos y transferencia tecnológica al servicio del desarrollo de Marruecos y del continente africano.
La UM6P despliega hoy programas de formación e investigación de alto nivel en áreas estratégicas como la agricultura sostenible, la gestión del agua, las ciencias de los materiales, las biotecnologías, la salud, la inteligencia artificial, la ciencia de datos, la robótica, las energías renovables, la industria 4.0, las geociencias, la economía, las políticas públicas y el emprendimiento. Gracias a una amplia red de asociaciones con las mejores universidades y centros de investigación internacionales, contribuye a la creación de un ecosistema de innovación competitivo y a posicionar a Marruecos entre los polos científicos más dinámicos del continente.
Al formar una nueva generación de investigadores, ingenieros, médicos, emprendedores y tomadores de decisiones, la UM6P supera con creces el rol de una institución de educación superior. Constituye un acelerador de transformación económica, un incubador de tecnologías y un palanca de soberanía científica al servicio de OCP, del Reino y de África.
Esta complementariedad entre visión real, potencia industrial, innovación tecnológica, excelencia académica y compromiso ambiental resume la dinámica que ha permitido a OCP escalar. En veinte años, el grupo se ha impuesto como un campeón mundial, capaz de anticipar las transformaciones de su sector, de crear un valor sostenido y de posicionar a Marruecos como un actor de primer nivel en la industria, la investigación, la innovación y la seguridad alimentaria mundial.




